Asesino confeso de joven gótico: “Lo maté por miedo y lo torturé por cólera”

Jorge Vásquez Vásquez señaló que junto a Giovanna Sierra Ortiz planeó el crimen durante dos semanas y que el móvil fue la venganza

En una macabra confesión, los asesinos de Jorge Antonio Parihuamán Yacila, Jorge Vásquez Vásquez y Giovanna Sierra Ortiz, señalaron con total frialdad que cultor de música gótica merecía morir por los constantes abusos, que según ellos, cometía contra sus amigos.

Vásquez Vásquez, estudiante de Psicología, contó que junto a Sierra Ortiz, empleada del hogar, planearon el asesinato de ‘Pantera’ durante dos semanas y que el móvil del crimen era la venganza.

“Dos semanas antes del crimen nos reunimos en un parque y fue allí donde coordinamos (el asesinato), ella también tenía sus razones al igual que yo. (El crimen) en parte fue por cólera pero más que nada fue por miedo a las amenazas que nos había hecho”, señaló el joven en una entrevista con “Reporte semanal”.

“QUE SE MUERAN TODOS”
Por su parte, Sierra Ortiz, conocida en el mundo gótico del centro de Lima como ‘La diabólika’, señaló que Parihuamán Yacila, quien fue su pareja, “merecía morir” porque siempre le pegaba a sus amigos y se creía “machito y fuertecito”.

Cuando se le preguntó por el dolor de la familia de ‘Pantera’, respondió sin ninguna clase de remordimiento y con total desprecio que “todos deberían morir”. Además, aseguró que no iría a la cárcel y dejó entrever que se quitaría la vida antes de pisar un centro de reclusión.

TORTURA FUE POR CÓLERA
Vásquez Vásquez, ‘Valek’ en su círculo gótico, contó que una hora y media antes de que Parihuamán Yacila y Sierra Ortiz lleguen al hostal de San Juan de Miraflores donde ocurrió el asesinato, estuvo a punto de echarse para atrás, pero que luego recordó la paliza que la víctima le propinó y decidió continuar con el plan inicial.

‘Valek’ reiteró que el asesinato tuvo como móvil el miedo y la venganza, pero también señaló que si torturó a ‘Pantera’ luego de que perdiera la vida, fue por cólera. “Primero le hice un corte en el cuello. Él seguía roncando y después vino el segundo. Ahí fue cuando murió- La tortura fue un acto de cólera y si escribí en su pecho no fue para dejar un mensaje, no sé por qué lo puse, no soy un justiciero anónimo”, acotó.