Así fue la angustiante búsqueda del suboficial PNP César Vilca

Dionisio Vilca inició a las 4 a.m. de ayer una travesía que acabó quince horas después, cuando llegó al poblado de Kiteni con el cuerpo de su hijo

Así fue la angustiante búsqueda del suboficial PNP César Vilca

Ayer a las cuatro de la mañana Dionisio Vilca salió de Kiteni junto a dos nativos machiguengas que habían llegado a la localidad. Ellos eran dos emisarios que habían llegado anunciado que el cadáver de César Vilca estaba monte adentro. Y el padre de César Vilca partió sin ayuda policial.

Nueve horas después, cerca de la una de la tarde, Dionisio Vilca arribó a la zona de Alto Laguna, donde encontró el cuerpo de su hijo. Estaba semidesnudo y en avanzado estado de descomposición, con una fractura en la canilla izquierda y un orificio de bala en el muslo derecho.

Además, Vilca tenía otras heridas: los dos brazos mutilados, la dentadura fuera de la cavidad bucal y una fractura de cráneo, informó el enviado especial de El Comercio en la zona, Luigi Faura.

Tras identificarlo por sus braquets y por las pertenencias que estaban alrededor, Dionisio Vilca emprendió el camino de vuelta en una camioneta station wagon. En ella llegó con el cuerpo de su hijo a Kiteni, pasadas las siete de la noche, y se dirigió de inmediato al centro de salud de la localidad. Todo sin un policía o militar al lado.