Astuquillca sobre Vilca: “La última vez que lo vi estaba moribundo”

El policía que sobrevivió en el VRAE dijo en su declaración que no cree que su compañero aún desaparecido esté con vida

Astuquillca sobre Vilca: “La última vez que lo vi estaba moribundo”

Tras permanecer 17 días perdido en la selva del Cusco, el joven suboficial Luis Astuquillca (22) se recupera en el Hospital de la Policía. Su gran capacidad lo ayudó a sobrevivir en el VRAE tras más un ataque terrorista el jueves 12 de abril y otros que vinieron posteriormente. Entonces, se quedó en medio de la maleza con Lánder Tamani Guerra, quien posteriormente murió, y con César Vilca Vega, policía que continúa desaparecido.

En sus primeras declaraciones ante las autoridades en Kiteni, distrito de Echarate, provincia de La Convención, el valeroso agente narró todo lo que tuvo que atravesar para sobrevivir. La Unidad de Investigación de El Comercio tuvo acceso al testimonio.

Comentó que el viernes 13, en el segundo ataque senderista, su compañero de promoción Vilca recibió una bala en la pierna izquierda y quedó herido. Este último estaba muy mal. Al día siguiente, Astuquillca llevó a Vilca –quien estaba convulsionando- al medio de un monte, en donde pernoctaron. “Estaba pálido y frío. Le dije que le daría calor y dormimos abrazados. Así pasamos la noche”, señaló.

SU SEPARACIÓN DE VILCA
El 15 de abril hubo otro ataque terrorista. Astuquillca fue herido en un pie y un brazo. “Grité: ‘¡Camachín, me han disparado!’. Y él me contestó: ‘¡Escápate!’. Caí boca abajo. Ahí fue donde perdí contacto con mi promoción Vilca”.

Luego vinieron varios días de caminata y sobrevivencia. Astuquillca narra que comió hongos de troncos, plátanos, tomaba agua de río, toronjas, entre otros. Además encontró más de una casa abandona, en donde pudo hallar más alimentos que lo ayudaron a mantenerse firme.

Pero fue el sábado 28 cuando, durante su caminata, halló a una señora, quien le dijo que se encontraba en Alto Lagunas. Posteriormente, encontró a una pareja de esposos. Ellos lo llevaron a su casa, lavaron sus heridas, lo alimentaron y se dieron cuenta de que era uno de los policías perdidos. Al día siguiente partieron rumbo a Kiteni, en donde fue atendido en la posta de salud.

“SE ENCONTRABA MORIBUNDO”
Luego, Astuquillca comenta que recordó a su compañero Vilca, quien tuvo un impacto de bala con entrada y salida en la pierna izquierda provocándole un corte de aproximadamente 18 centímetros, de donde “sangraba demasiado”.

“No creo que Vilca pueda estar con vida porque me imagino que ha sido rematado por los delincuentes terroristas. Además, la última vez que lo vi, se encontraba moribundo. Había convulsionado varias veces, estaba pálido y las encías las tenía blancas”, señaló.