Caso Oyarce: orden de captura de dos implicados fue levantada

‘Ratón’ estaba acusado de disturbios y ‘Tavo’ de enfrentarse a la Policía para liberar al ‘Loco David’ y al ‘Cholo Payet’

Caso Oyarce: orden de captura de dos implicados fue levantada

La Segunda Sala Penal para Reos en Cárcel de la corte de Lima levantó la orden de captura que pesaba sobre Giancarlo Díaz Meyzán (a) ‘Ratón’ y Gustavo Manrique Aliaga (a) ‘Tavo’, investigados tras la muerte del joven Walter Oyarce.

Este beneficio lo recibieron pese a que estuvieron en calidad de no habidos y que no asistieron a las diligencias del caso, indicó “90 Segundos”. Vale acotar que la orden de captura fue emitada por el 48 Juzgado Penal de Lima, que despacha la doctora Judith Villavicencio Olarte, y que la Segunda Sala Penal para Reos en Cárcel aceptó una apelación de los implicados, levantando la orden de detención por una de comparecencia restringida.

Hay que agregar que Manrique Aliaga debe pagar una caución de 80 mil soles, mientras que Díaz Meyzán debe cancelar 15 mil.

Fabricio Grillo Esquerre había presentado una apelación que no fue aceptada.

Como se recuerda, Díaz Meyzán dijo a la fiscalía que se encontraba mareado y no pudo reconocer en la gresca al ‘Cholo Payet’ ni al ‘Loco David’ ni a ‘Calígula’. “Yo llegué al palco de todos ellos para el segundo tiempo. Los volví a ver después de años. Pero no me sentía cómodo en ese palco porque discutían. Estaban tomando vodka con jugo”. Está acusado de disturbios en el caso de la muerte de Walter Oyarce.

En tanto, Gustavo Manrique Aliaga se retiró del Monumental junto con otros barristas de Universitario tras participar en un enfrentamiento con la policía que custodiaba los palcos. Estos agentes habían detenido al ‘Cholo Payet’ y al ‘Loco David’, minutos después de que hinchas aliancistas señalaran a ambos como los que habían arrojado a Walter Oyarce del palco. Fue entonces que Manrique y los otros se abalanzaron sobre los policías y lograron recuperar a los detenidos. Manrique está acusado por delitos contra la tranquilidad pública en agravio de la sociedad.