Chofer de Hermes reportó a su base hasta el final para evitar sospechas

Félix Luciano se desvió de su ruta habitual a la altura del puente Aramburú, donde invitó alfajores con somnífero a sus compañeros

Chofer de Hermes reportó a su base hasta el final para evitar sospechas

Antes de apoderarse de los 2’260.000 soles en efectivo y cheques al portador por 162.000 soles que había recogido de diversos clientes de la capital, Félix Jesús Luciano Cuenca (39), chofer de la compañía de transporte de valores Hermes, habría drogado a los dos trabajadores de la empresa que lo acompañaban, dándoles una gaseosa y un alfajor presumiblemente mezclados con una sustancia —aún no precisada— para dormirlos.

Según la Dirección de Investigación Criminal de la Policía Nacional (Dirincri), Félix Luciano es un ex conscripto de la Marina de Guerra, con 12 años de servicio en la empresa, y quien habría preparado hasta el último detalle.

La versión de la policía de cómo ocurrieron los hechos el martes 16 de marzo es la siguiente: a las 8 am. de ese día, el chofer había salido como de costumbre en la unidad WGF-520 para recorrer diversas empresas y agencias bancarias de Miraflores, San Borja y el centro de Lima, a fin de recoger dinero para llevarlo a la base de Hermes, en Chorrillos.

Todo se desarrolló con normalidad hasta el último punto, el Banco de Crédito del Perú del jirón de la Unión, de donde tenía que retornar a su base. Luciano tomó la Vía Expresa y debió haber seguido hasta el final de esa ruta para llegar a su destino, pero a la altura del puente Aramburú (San Isidro) se desvió y se dirigió hacia un grifo de la avenida Paseo de la República, donde compró gaseosas e invitó al operador (copiloto) Sandro Herrera y al portavalores Jhon Carbajal Vargas. También les alcanzó un alfajor que había llevado, el cual, al parecer, tenía una sustancia para adormecerlos. Confiados, ambos comieron el dulce y bebieron la gaseosa.

Luego, reanudó el retorno a Chorrillos, pero esta vez por la avenida Arequipa, para dar tiempo a que el estupefaciente hiciera efecto en los hombres. A las 8:30 pm., aproximadamente, llegó a la cuadra 1 de la calle José María Coronel, en Chorrillos, donde detuvo el vehículo. Allí informó a su base de un retraso.

Se presume que Luciano bajó las 19 bolsas con el dinero y los valores y las introdujo en un auto que lo esperaba, quizás con un cómplice, en el cual huyó del lugar. Luego Hermes reportó a la comisaría de Chorrillos que había perdido contacto con una de sus unidades, la cual fue ubicada por el sistema de ubicación satelital (GPS). A las 9:45 pm., el jefe de Seguridad de Hermes, Pedro Barco Sobrado, llegó con patrulleros y halló la unidad abandonada, con los dos agentes en el interior adormecidos y amarrados. No estaban los S/.2 millones 422 mil en efectivo y en valores.

La Dirincri buscó a Luciano en su casa de Villa El Salvador, pero no lo encontró. Solo halló a su esposa, quien fue notificada para presentarse a la PNP. El sujeto es buscado intensamente.