Los choferes siguen cometiendo faltas frente a fiscalizadores

La cifra de inspectores de tránsito que reporta la Municipalidad de Lima no corresponde con la que se observa en las vías

Los choferes siguen cometiendo faltas frente a fiscalizadores

A casi tres semanas de puesta en marcha la Ordenanza 1599, que intenta acabar con el desorden que campea en las pistas, parece que la Municipalidad de Lima aún no tiene la capacidad para hacer cumplir lo que la norma regula. En un recorrido hecho ayer, El Comercio comprobó que la cifra de inspectores de tránsito que informa la comuna –unos 500– no se refleja en el campo, y que los choferes siguen cometiendo infracciones frente a ellos.

En la avenida Túpac Amaru, entre las 10 a.m. y 12 m., los fiscalizadores brillaron por su ausencia a lo largo de dicha vía. Pasado el mediodía recién se encontró a ocho controladores reunidos frente a la estación UNI del Metropolitano haciendo de todo menos su labor.

Ante la presencia de la fotógrafa rompieron filas, se distribuyeron a lo largo de la cuadra, sacaron cámaras y empezaron a llamar la atención a los choferes que –en sus narices– dejaban a los pasajeros a mitad de la calzada. Esta situación llama la atención pues según María Jara, titular de la Gerencia de Transporte Urbano (GTU) de Lima, dicha vía es fiscalizada por 100 inspectores, divididos en dos grupos de 50.

Jara también señaló que el personal de control ha sido focalizado en las siguientes avenidas: Abancay (100), Manco Cápac (80), Vía Expresa (80), Tacna y Garcilaso de la Vega (100), en los paraderos Rayito de Sol, Acho y Evitamiento (50). Además hay un equipo de 30 inspectores para cubrir otras zonas en las que existe un alto nivel de informalidad. “Estos son algunos puntos intervenidos que evidencian el cambio”, afirmó.

Al recorrer los paraderos Rayito de Sol y Acho, en el Cercado de Lima, no se halló fiscalizadores.

ORDENARÁN TACNA-WILSON
Donde se percibió mayor control fue en los ejes viales Abancay-Manco Cápac y Tacna-Garcilaso de la Vega. El reordenamiento de este último eje arrancará en agosto, pues según calculos de la GTU, el 40% de los vehículos que circulan por ahí son informales. La intervención no se limitará al transporte; también abordará la seguridad ciudadana.

“Trabajamos con Emape y la gerencias de Seguridad Ciudadana y de Fiscalización porque sabemos que hay focos de delincuencia cercanos a esta vía que amenazan la seguridad de las personas que transitan por allí y suben y bajan de los vehículos”, dijo.

Desde setiembre se reordenarán además los paraderos de las avenidas Canadá, Benavides y Javier Prado.