Clínica no explica a padres graves quemaduras en melliza fallecida

Sin embargo, aseguran que estas lesiones no fueron la causa del deceso. En casi dos meses, otros cinco niños fallecieron en la clínica San Pablo

Clínica no explica a padres graves quemaduras en melliza fallecida

GUSTAVO KANASHIRO FONKEN (@gkanashiro)
Redacción web

El miércoles en la tarde, fue enterrado el pequeño féretro en el que descansan los restos de la pequeña hija de Edwin Tello y Elizabeth Sotelo. Han pasado dos días desde que falleció en la clínica San Pablo y, desde entonces, ellos no han titubeado en denunciar por negligencia médica a quienes tuvieron a su cargo la salud de la pequeña sietemesina que sufrió quemaduras tras una cirugía.

“Mi hija entró a la sala de operaciones pero salió quemada. El Dr. Amador Vargas (gerente) se contradice. Ayer dijo que ella había sufrido quemaduras por una manta térmica, y hoy dice que no encontraron fallas técnicas en el equipo. Eso es una burla”, dijo para elcomercio.pe el señor Tello horas antes de partir al entierro de la menor.

Han pasado casi dos meses desde que la pequeña sufrió las quemaduras dentro de la clínica (14 de setiembre), pero el sub gerente del lugar, Dr. Carlos Calle Texeira, sigue sin poder explicar lo que ocurrió. “Las quemaduras fueron de primer y segundo grado, algunas profundas. Existieron y se les informó desde el primer momento, pero todavía no encontramos una explicación técnica para ello”, dijo a este medio.

Se trata de un colchón térmico con una bomba de circulación de agua que permite que su temperatura oscile entre -5 y 37 grados. “Cuando ocurrieron las quemaduras, evaluamos el equipo y no encontramos defecto en nada, ni el termostato, ni la bomba de agua, la circulación era correcta”, aseguró el doctor Calle, quien confirmó que en total someterán la manta a cuatro pruebas técnicas externas con la esperanza de poder explicar el daño en la menor.

¿QUEMADURAS LETALES?
Donde también hay versiones encontradas, más allá de la explicación tras las quemaduras, es la causa de la muerte de la menor.

“Mi hija murió porque no pudo soportar las quemaduras ni las curaciones sin anestesia que le aplicaron”, aseguró el padre de la bebe, hipótesis que fue descartada por Calle.

“Evidentemente la quemadura no fue la causa del fallecimiento de la niña”, dijo el médico como respuesta. Según él, fueron las lesiones estomacales e intestinales que surgieron de manera espontánea las que crearon una septicemia en la pequeña recién nacida.

MÁS DENUNCIAS DE NEGLIGENCIA
Las acusaciones de los deudos van más allá del caso de los mellizos muertos. Según Tello, otros cinco niños han fallecido después de su hijo el 18 de setiembre, lo que evidenciaría que la negligencia alcanza niveles escandalosos. “Hay niños que están siendo maltratados y el doctor Vargas me habló de un índice de mortalidad cero. ¿Cuál mortalidad cero?”, cuestionó.

La versión del sub gerente de la clínica confirma estas cifras, pero agrega que ocurrieron por tratarse de bebes en situación de alto riesgo en cuidados intensivos. Dos de ellos fallecieron por shock séptico, el tercero por nacer con un solo ventrículo, el cuarto por ingresar desde el Hospital de la Policía con neumonía y el último con un pulmón roto que derivó en insuficiencia respiratoria.

“Es importante el contexto, porque a la unidad de cuidados intensivos llegan pacientes de alto riesgo, no niños por parto normal, sino que ingresan con un altísimo riesgo”, nos cuenta el doctor Calle.

Mientras siguen las controversias, un dato es cierto: en el cementerio Campo Fe de Puente Piedra ya están descansando los restos de una niña cuya muerte, después de dos meses de sufrimiento, seguirá causando indignación en sus padres. El caso ahora está en la comisaría de Surco y podría llegar al Poder Judicial.

“Han cobrado S/.371 mil para matar a mi hija. Para matar a mi hijo, cobraron S/.80 mil y para atender a mi esposa, otros S/.14 mil. El seguro, en total, tiene que pagarle casi medio millón de soles para que maten a mis hijos”, fue la conclusión de Edwin Tello, quien solo espera que otros no sufran lo peor que le puede pasar a un padre: enterrar a sus propios niños.