¿Cómo cubren los periodistas a Brasil, la selección más mediática del mundo?

Alrededor de 400 hombres de prensa acuden al hotel donde se hospeda el ‘scratch’ mientras que Dunga hace hasta lo imposible para que no lo vean

Por David Hidalgo Jiménez
Enviado especial

A la selección más mediática del mundo no le gustan las cámaras. En el Fairway Hotel & Spa de Johannesburgo, un cinco estrellas repleto de canchas de golf, los futbolistas brasileños viven como prisioneros por el extremo celo que Dunga tiene hacia los periodistas. Si uno saca la cabeza de la sala de conferencias no puede ver a Kaká o Luis Fabiano si es que no les toca declarar.

Hoy fueron dos Julios (Julio Baptista y Julio César, el mejor arquero del mundo) los encargados de comparecer ante los medios en una sala de prensa que más parece un centro de convenciones multilingüe donde 400 periodistas de todo el planeta y más de 30 cámaras de TV pugnan por tener la toma más cercana. Elcomercio.pe estuvo ahí, y le cuenta lo que ocurre en el equipo que todos quieren ver y que se oculta de los medios.

El “Planet Hollywood” que es la selección brasileña es también un planeta lleno de paradojas: se hospedan en un hotel que cuesta más de 200 dólares la noche y duermen en una zona reservada sin poder hacer uso de todas las comodidades y que más parece un búnker que se puede franquear sin problemas únicamente con la credencial que la FIFA otorga a los periodistas.

Hoy Julio Baptista y Julio César, han sido otro ejemplo de esas contradicciones: si un periodista se acerca a ellos con una pelota para que se la firmen —como regalo a un sobrino, quizás—, acceden sin problemas, pero si va hacia ellos para entrevistarlos se niegan cortésmente a darle una exclusiva.

¿LOS PRISIONEROS?
Sin embargo, hay quienes creen que estas medidas de Dunga contra los periodistas, con los que vive peleado, son tan válidas como el hecho de que la selección brasileña antes vivía en un carnaval.

“Esa historia entre la prensa, el técnico Dunga, y la selección brasileña viene desde el 2006, durante el Mundial de Alemania. Hubo mucha fiesta para los jugadores brasileños y poco fútbol”, afirmó a elcomercio.pe William Lopes, comentarista de la cadena Band TV.

“Cuando Dunga llegó al comando técnico de la selección brasileña, fue contratado para terminar con ese estilo y adaptar su filosofía de trabajo. Una filosofía totalmente diferente. Solo queda respetar lo que dice, es su forma de trabajar”, agregó Lopes, quien pertenece a la cadena brasileña (Band y Band Sports) que tiene los derechos de transmisión de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.

Lo que pasó en el 2006 fue alucinante. Cada entrenamiento de Brasil tenía entre cinco mil y seis mil personas en la tribuna. Hubo fanáticos, barristas (‘torcedores’), gente que invadió el campo para besar a algún jugador, como fue el caso de Ronaldinho Gaucho. “Acá hay un enfoque en el Mundial de Sudáfrica, hay concentración. Basándome en lo que sucedió en Alemania, yo creo que Dunga tiene razón”, refirió, quien es tal vez el único periodista que apoya el ‘cierrapuertas’ de Dunga a los medios.