Conozca Alexandra, la zona más pobre y peligrosa de Johannesburgo

Elcomercio.pe dio un vistazo desde adentro de uno de los lugares que fueron olvidados por la modernidad de la ciudad más importante de Sudáfrica

Por David Hidalgo Jiménez
Enviado especial

En nuestro trayecto hacia el estadio Soccer City siempre pasamos por este lugar en el que aconsejan que a partir de las cinco de la tarde no se deben bajar las ventanas de los autos, no pasar despacio y, si es posible, no transitar. Lo dicen los que conocen Johannesburgo, y es recomendación primordial de los agentes de viaje.

Alexandra es un pedazo de ciudad que quedó olvidado en la modernidad de ‘Joburg’. Queda entre una zona residencial llamada Edenvile, lugar en el que vivimos durante esta experiencia mundialista, y Sandton, la zona hotelera y empresarial más adinerada de la ciudad.

POLOS OPUESTOS
Es casi mediodía y, si normalmente solo veíamos por fuera este lugar de evidentes carencias económicas, decidimos dar vuelta y meternos entre las destartaladas chozas de viejo ladrillo en algunos casos, de arcilla en otros, y de latón o calamina, para ver que la vida —lamentablemente— no es tan distinta a muchas de nuestras realidades al otro lado del mundo.

Las charlas entre bateas y olores de pobreza de un servicio de desagüe inexistente, contrastan con los tés de tías de las zonas más pudientes de esta inmensa ciudad. En Alexandra viven por miles, no tienen los servicios elementales, y sus habitantes son en un 99% de raza negra.

Si bien el nerviosismo de un inicio se fue convirtiendo en tranquilidad al ver las muestras de cariño y de nobleza de gente humilde, esa sensación cambió cuando uno de ellos sacó toda la bronca que llevaba dentro y nos comenzó a reclamar y a quejarse de su necesidad de dinero.

Aquí se vive con lo poquísimo que se puede. Unos venden llantas, otros algunas frutas, pero lo que realmente nos sorprendió fueron los peluqueros al paso. Por solo diez rands, casi un dólar, cortan el cabello y afeitan en esta desprolijidad sanitaria. Esta también es una de las razones de por qué Sudáfrica es uno de los países de mayor índice de muertes por Sida en el mundo.

Alexandra es una cruel y olvidada realidad que no superó la abolición del apartheid y que, por lo que se ve, permanecerá por siempre como un cáncer al que nadie quiere encontrarle remedio.