Conozca los beneficios de la natación para la salud

El verano asoma y más de uno planea cómo sacarle el máximo provecho. Para los padres de familia y para quienes nunca se atrevieron a dar el gran salto, la temporada es ideal para iniciarse en el arte de nadar

Conozca los beneficios de la natación para la salud

Por Andrea Castillo

El verano asoma y con él una de las mejores temporadas para retomar la práctica de la natación. Esta es una de las disciplinas deportivas más completas y una de las pocas que se pueden aprender y practicar en cualquier momento de la vida.

Cuando nadamos se ponen en movimiento todos los grupos musculares del cuerpo y se fortalece la capacidad cardiorrespiratoria. Por ello esta actividad tiene un especial beneficio para quienes sufren asma. Al respecto, el doctor Javier Acurio, director del centro médico Pediátricka, advierte que es preferible que los niños con esta afección la practiquen en el verano, pues en el invierno pueden presentar broncoespasmos debido al cambio brusco de temperatura al salir de una piscina temperada a un local sin calefacción. El entrenador Aldo Murakami indica que esto se resuelve abrigando bien a los chicos para que no se enfríen.

Quienes practican la natación también desarrollan una buena postura, porque se trabaja mucho los músculos dorsales y paravertebrales (ambos en la espalda), por lo que se recomienda incluso en personas con problemas de hernias discales. Los adolescentes, incluso, pueden ganar algunos centímetros de estatura y las personas con hipotonía mejorar su tono muscular, refiere el doctor Julio Grados, ortopedista y traumatólogo de la clínica Medavan.

¿CUÁNDO APRENDER?
La edad ideal para aprender a nadar es entre los 4 y 8 años, pues los chicos están en condiciones de seguir indicaciones. Empero, la adaptación al medio acuático puede iniciarse en la etapa de lactancia. Si el niño tiene miedo al agua, hay que detectar la causa para seguir algunas pautas que lo ayuden a obtener progresos en su aprendizaje, recomienda Joann Bello, coordinadora del curso Mamá-Bebe de la Academia de Natación Johnny Bello. Y recuerde, como dice el psicólogo deportivo Dante Nieri, la natación ayuda a desarrollar confianza en nosotros mismos y a mejorar la autoestima.

BUSQUE SEGURIDAD
Además de informarse sobre la trayectoria de la academia de natación para su hijo, fíjese en la seguridad de las instalaciones, la salubridad del agua de la piscina, el número de alumnos por profesor, la higiene de baños y cambiadores.
Cerciórese de que cuente con certificado de funcionamiento y de calidad del agua de la piscina.
El aprendizaje de la natación no debe ser rígido ni militarizado. La metodología tiene que ser divertida y el entrenamiento puede comenzar a los 13 años, recomienda Aldo Murakami, instructor de la Federación Deportiva Peruana de Natación.

PIEL HIDRATADA
La piel no se reseca por el cloro del agua de la piscina. Esto depende del tipo de piel de cada persona, afirma la dermatóloga Elba Naccha. Ella recomienda no ingresar a la piscina cuando se tiene una herida abierta, porque esta es una vía de entrada para los microbios. La especialista recuerda que las personas con acné pueden practicar la natación colocándose la medicación indicada cuatro horas antes de nadar o luego de hacerlo. Recomienda, asimismo, ponerse bloqueador si la piscina es a cielo abierto y crema humectante después de cada clase, así el estanque sea techado.