Dirigente dice que cajamarquinos no pueden dialogar “con un fusil en la cabeza”

El presidente del Frente de Defensa de los Intereses de la Región Cajamarca también indicó que Óscar Valdés llegó a esa ciudad “con el estado de emergencia bajo la manga”

Dirigente dice que cajamarquinos no pueden dialogar “con un fusil en la cabeza”

“Esperamos que se abran las conversaciones, pero no con un fusil en la cabeza de los cajamarquinos”. Con esas palabras se refirió Idelso Hernández, presidente del Frente de Defensa de los Intereses de la Región Cajamarca, respecto a la posibilidad de reiniciar el diálogo con el Gobierno luego de la designación de Óscar Valdés como primer ministro.

Como se recuerda, Valdés –en el puesto de Ministro del Interior– fue un personaje decisivo en la declaratoria de estado de emergencia en Cajamarca, donde los pobladores protestaban contra el proyecto minero Conga.

“La primera reacción de los cajamarquinos es que este nuevo Gabinete no nos trae ninguna garantía, conociendo la reacción del primer ministro que, cuando fue ministro del Interior, truncó el dialogo e interrumpía las decisiones que debía tomar el primer ministro Lerner y traía bajo la manga el estado de emergencia”, señaló en diálogo con “De 6 a 9”.

“No traía ningún clima de confianza. En este sentido, es más de lo mismo porque sabemos que hoy tiene una imposición con su actitud militarista. El estado de emergencia no era justificado pero había una coordinación muy de cerca con el presidente Ollanta Humala (para declararlo)”, agregó Hernández.

“SIN FUSILES EN NUESTRAS CABEZAS”
“Estamos buscando la posibilidad de dialogar, nunca nos oponemos, lo que pasa es que el pueblo cajamarquino no puede aceptar que nos digan que dialoguemos, con los fusiles en nuestras cabezas”, indicó.

Según apuntó, antes del estado de emergencia en “las actividades habían sido normalizadas” por lo que este no se justificaba.

Asimismo, criticó “la negligencia del Gobierno” en el trato del conflicto social y calificó de “exageración” las cifras de la Cámara de Comercio de Cajamarca, que hablaba de millonarias pérdidas en la ciudad a raíz del paro antiminero.