Elcomercio.pe en Sudáfrica: ¿Por qué Dunga está peleado con la prensa?

Carlos Salas, enviado especial de El Comercio a Sudáfrica, explica las cuatro razones de la mala relación del técnico de Brasil con los periodistas

Por Carlos Salas
Enviado especial a Sudáfrica

Más que un lío menor, es una batalla de ideas. Es una lucha de años entre una prensa romántica y unos técnicos pragmáticos. En un país donde el fútbol lo es casi todo, el técnico vive bajo sospecha siempre. Desde el 2006, el conflicto prensa-seleccionadores brasileños se agravó cuando llegó Dunga con sus modales de gaúcho duro y empezó a hacer su ley. ¿Qué hay detrás de la antipatía? Aquí las cuatro razones.

UNO. El pleito no es nuevo, tiene años. Dunga encarnó como jugador el símbolo de una era repudiada por gran parte de la prensa brasileña: la era Lazaroni. En 1990 el técnico de entonces planteó lo que era un sacrilegio: jugar con líbero y dos ‘stoppers’, es decir, marca de modo personal, no zonal. Cuando el Brasil de Sebastian Lazaroni cayó ante Argentina en octavos de Italia 90 hubo un jugador que fue triturado: Dunga. Él era el símbolo del ‘jogo feio’.

DOS. A nivel de prensa existe un culto a la nostalgia muy fuerte. La mayoría de jefes de medios son hombres pasados de 50 años, que crecieron viendo al Brasil de los 70 y reforzaron sus conceptos observando al Brasil de los mundiales del 82 y 86, aquellas lujosas versiones que conducía Tele Santana. El ‘jogo bonito’, o mejor, la necesidad de formar con volantes de buen pie se ha hecho un pedido reiterado. Cuando la CBF abandonó el estilo Tele y nombró entrenadores de corte más práctico como Lazaroni, Parreira, Scolari o Dunga se desató la batalla ideológica.

TRES. Conocí a Ricardo Texeira, el presidente de la CBF, y es, ante todo, un resultadista. Es un hombre que no pregunta cómo jugó su equipo, sino cómo quedó. Para él, la victoria lo es todo. Y la belleza del juego es secundaria. Entró al cargo a fines de los 80 y todos los técnicos que eligió son del grupo de los pragmáticos, aquellos que primero equilibran el mediocampo y luego salen a proponer. Lo entrevisté junto a Tadeo Ascanio, jefe de deportes de O’Globo. “Acá pensamos en ganar, eso vale”, dijo. Tadeo me codeó y me susurró: “Mentira. Acá los hinchas piden belleza”.

CUATRO. El Dunga entrenador ha formado un Brasil 2010 lleno de músculo y poca neurona. De hecho se pasó de tener en España 82 un mediocampo de jugadores finos como Cerezo, Falcao, Zico y Junior a formar con auténticos robles tipo Felipe Melo, Gilberto Silva y Ramires. Solo Kaká (que no tiene suplente) parece estar relacionado con el fútbol de antes. La lógica de Dunga es la siguiente: si gané la Copa América, la Copa Confederaciones y las Eliminatorias jugando así, no tengo por qué cambiar. La prensa, por su lado, cree que su tozudez será su peor rival.