Especial: Esas playas limeñas del recuerdo

Un día de playa en la segunda mitad del Siglo XX era un ritual que los limeños cumplían gustosos. La Herradura y La Punta eran los balnearios de moda que reflejaban los cambios en la sociedad

*Por Lilia Córdova Tábori* Archivo periodístico “Llegó el verano y con este los tres diminutivos más populares: cebichito, gentita y playita”, se oye en una radio local. Hoy la movida veraniega va rumbo a “eisha”, pero hace medio siglo los limeños tomaban el tranvía con dirección a La Punta y La Herradura. Famosa por sus tranquilas aguas y playas de piedras, La Punta era el lugar ideal para los bañistas que deseaban aplacar el intenso calor. En la década del 50 las mujeres no usaban trikinis ni bikinis. La ropa de baño era conservadora. Usar zapatillas y gorros para entrar al mar era la tendencia de moda. Los bañistas se cambiaban en establecimientos acondicionados y dejaban sus trajes en guardarropas. Las tarifas variaban entre 2 y 4 soles por día. A la hora del almuerzo, podían escoger entre comer en las vivanderas que expedían anticuchos y picarones, o en los restaurantes del malecón. Las páginas sociales de los años 60 dan cuenta de que la diversión playera se trasladó a los balnearios de Barranco y Chorrillos. La Herradura se convirtió en obligada pasarela por donde las limeñas lucían amplios sombreros y extravagantes lentes de sol. Las ropas de baño escotadas reflejaban una nueva actitud de las mujeres. Agua Dulce se creó en 1941, pero solo es hasta principios de los años 70 que se transforma en punto de encuentro de las familias de zonas populosas de Lima. Sus sombrillas multicolores contrastaban con el mar oscuro característico de nuestro litoral. Ni la arena ni el calor eran impedimento para almorzar unos ricos tallarines rojos y jugarse “una pichanguita” en la orilla. Con el tiempo los limeños reclamaban más playas para gozar del verano. La respuesta a sus plegarias llegó con la Costa Verde. Las Sombrillas, Los Pavos, Yuyos, entre otras playas se perfilaron como las favoritas de un público más joven y audaz. Con el nuevo siglo el verano se trasladó al sur. Clubes, restaurantes, discotecas y cines abrieron sus puertas para atender a los veraneantes que ya no se limitan a tumbarse en la arena.

Tags relacionados

playa

playa