Un familiar de los desaparecidos del Santa reconoció prendas de su hermano

En tres fosas con siete cuerpos hallan municiones y un cráneo con orificio de bala

Un familiar de los desaparecidos del Santa reconoció prendas de su hermano

RENZO GUERRERO DE LUNA ZÁRATE

Se muerde las manos tratando de ahogar su llanto, pero no puede. Otilia León Velásquez llegó hasta el km 468 de la carretera Panamericana Norte, en la zona de Coscomba, en la provincia de Virú, y encontró, dice, lo que por más de 19 años buscó: los restos de su hermano Gílmer, secuestrado y asesinado la madrugada del 2 de mayo de 1992 por militares del grupo Colina.

Observando un jean con correa blanca, la mujer se seca las lágrimas y afirma que Gílmer se encuentra en esa fosa: “Por fin va a descansar en paz”, exclama. Como ella, los familiares de las nueve personas que desaparecieron esa madrugada arribaron para intentar reconocer a sus familiares y así cerciorarse de que era cierto lo que se decía desde el día anterior. Allí estaban, cargando fotos de sus seres queridos, Alejandro Castillo Vega, padre de Denis Atilio Castillo Chávez, y Maribel Barrientos Velásquez, hermana de Carlos Alberto y Roberto.

Si bien querían saber si sus seres queridos estaban en las tres fosas halladas, ellos solicitaron a la Fiscalía Mixta Provincial de Virú que no realizaran la exhumación, ya que prefieren que lo hagan antropólogos forenses y especialistas en el tema, tal como ocurrió en otros casos similares como La Cantuta.

Horas más tarde, el fiscal provincial a cargo de la investigación, Robert Angulo, confirmó que un equipo de Lima integrado por un antropólogo y un odontólogo trabajará en las tres fosas donde se hallaron, hasta el momento, los restos de siete personas, soguillas, casquillos de municiones, ropa y un cráneo con un orificio de bala. “Aún es muy pronto para afirmar que se trata de las personas que desaparecieron del Santa”, sostuvo.

SERÍAN
La doctora Silvia Alayo Dávila, quien acompaña a los familiares de los desaparecidos desde el segundo día de sucedido el caso, señaló que es muy probable que los restos sean de los campesinos de Santa, debido a que, según cuatro de los ex miembros del grupo Colina, a las personas que asesinaron las enterraron a un costado de la Panamericana Norte, entre las localidades de Guadalupito y Virú. Lo dicho por la doctora fue confirmado por la abogada Gloria Cano, responsable del área legal de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh) y quien llevó la defensa de los familiares en este caso.

“Todo indica que los restos hallados podrían ser de las víctimas del caso del Santa. De confirmarse, los cuerpos deben ser entregados a los familiares, quienes llevan más de 19 años buscándolos a fin de darles cristiana sepultura”, dijo en un comunicado emitido por Aprodeh.

Cano, junto a un grupo de la ONG, llegará hoy para participar en los trabajos de los especialistas del Instituto de Medicina Legal y del Equipo Peruano de Antropología Forense. “Es importante que se trabaje con cuidado para no destruir las evidencias y que se brinden las facilidades a los familiares y a los peritos”, sostuvo.

Las tareas también serán observadas por los familiares de las víctimas, quienes decidieron quedarse en el lugar de los hechos desde la noche del jueves último para evitar que las fosas sean profanadas. “Hemos esperado tanto tiempo para encontrar a nuestros hermanos, hijos, sobrinos, que vamos a estar aquí hasta que se concluyan las investigaciones”, dijo Maribel Barrientos, visiblemente conmovida.

SENTENCIA DEL GRUPO COLINA
En octubre del 2010 la Primera Sala Penal Especial de Lima sentenció, a penas que van de 11 a 25 años de prisión, a 25 jefes militares y ex miembros del grupo Colina por la desaparición de jesús Noriega, Roberto y Carlos Alberto Barrientos Velásquez, Carlos y Jorge Tarazona More, Denis Castillo Chávez, Gílmer León y Pedro López. Si bien los imputados apelaron, ese tema, como precisa la abogada Silvia Alayo, ya se tuvo que resolver en enero de este año. La indemnización que aún no perciben los deudos asciende a S/.100 mil por cada desaparecido.