La Feria del Libro de Lima rompió récords: 270 mil la visitaron este año

Ni la crisis financiera ni el temor por le gripe AH1N1 impidieron el éxito de este encuentro con la cultura. Se vendieron más de S/. 7 millones

*Por Enrique Planas* Parecía una carrera de obstáculos con pocas expectativas de triunfo: perder su ubicación al lado del centro comercial Jockey Plaza, la crisis financiera, el virus AH1N1, la búsqueda a última hora de un espacio idóneo, encabezaban una lista de amenazas que hacían temer que este año pintaría mal para la décimo cuarta edición de la Feria Internacional del Libro de Lima. Sin embargo, para los libreros y editores consultados, la FIL-Lima consiguió un éxito espectacular. Ya en su día inaugural, el pasado 23 de julio, las 10 mil personas asistentes hicieron pensar a los organizadores que el Vértice del Museo de la Nación que los lectores responderían al llamado. No se equivocaron. La noche de ayer, las cifras al cierre rompieron un récord histórico: 270.000 peruanos colmaron sus instalaciones a lo largo de 14 días. Para Liliana Minaya, gerenta de la Cámara Peruana del Libro (CPL), entidad responsable de la FIL-Lima, el local del Vértice del Museo de la Nación demostró ser el mejor para la realización de la feria. “Nosotros queremos insistir en el trabajo con el Ministerio de Educación que nos prestó el local y nos dio todas las facilidades. Sabemos que el ministerio planea dedicar este espacio a diferentes actividades culturales. Si esto se confirma, nos quedaremos en las siguientes ediciones”, señaló la funcionaria de la CPL, quien destacó asimismo el apoyo incondicional del Concejo de San Borja. Finalmente, Minaya señaló que, para la próxima FIL habrá más tiempo para solucionar los problemas de infraestructura que aquejaron la actual edición, a saber: la carencia de estacionamientos, la precariedad de los servicios higiénicos, la falta de una adecuada señalización, los peligrosos desniveles del piso o las filtraciones en los toldos a causa de la llovizna. *RECUPERAR LA AUTOESTIMA* Para Álvaro Lasso, el editor de Estruendomudo, cuyas ventas se incrementaron en un 25% con respecto al año pasado, esta feria demostró el grave problema de autoestima de la industria editorial, la cual temía que abandonar el espacio próximo al Jockey Plaza traería consecuencias funestas en sus ventas. “Confieso que también yo estaba asustado. Pero se ha dado esta gran sorpresa. Hubo empresas grandes que “arrugaron” y otras que apostaron más. Imagino que cada una de ellas debe estar sacando sus conclusiones ahora”, señala el joven editor, responsable de la edición de “Un Misterio, una pasión”, el libro de Aldo Miyashiro, el libro más exitoso de la feria, que ayer alcanzó los mil ejemplares vendidos. “Con el libro de Aldo confiábamos en tener una gran acogida. Sin embargo, la respuesta superó todas nuestras expectativas, fue abrumadora, histórica. Todavía no terminamos de asimilarlo”, exclama. Por su parte, el escritor Gustavo Rodríguez, coautor de “Ampay mujer”, uno de los libros más solicitados en la feria, piensa que el público que asistió este año a la feria puede ser distinto al de otros años. “Probablemente el Jockey Plaza puede ser un lugar “intimidante” para un público emergente. El Museo de la Nación resulta no solo más céntrico, sino que posee un aura de cercanía para la gente. Este año, la FIL ha sonado más a feria que a centro privado”, reflexiona. *LAS CIFRAS* *7’200.000* Soles arrojó la feria en total de transacciones comerciales. Esta cifra es superior en 20% al monto obtenido en el 2008. *270.000* Visitantes fueron convocados durante dos semanas de feria, un aumento de 15% con respecto al año pasado.