‘Gabriel’ confesó ser autor de asesinatos y del secuestro en Kepashiato

Un equipo de El Comercio habló con subversivos en la espesura de la selva cusqueña, en Alto Lagunas. Algunos detalles de ese encuentro

RALPH ZAPATA RUIZ
Enviado especial de El Comercio

Un viaje hasta Alto Lagunas en busca del helicóptero de la Policía Nacional atacado el jueves 12 de abril y en el que murió la oficial Nancy Flores Páucar terminó en el encuentro de periodistas de El Comercio, “La República” y Panamericana Televisión con un grupo de narcoterroristas dirigidos por Martín Quispe Palomino ‘Gabriel’, que justificó sus acciones y explicó las razones sobre el secuestro de 36 trabajadores de dos empresas vinculadas con el gasoducto de Camisea, que fueron liberados el sábado.

‘Gabriel’ explicó que el secuestro de los 36 trabajadores respondía a intereses de alcance político y militar. Aceptó que habían enviado una carta con demandas para liberar a los rehenes: US$10 millones, explosivos y un cupo mensual. Sin embargo, indicó que sabían que el Gobierno no iba aceptar sus exigencias y que decidieron liberar, de manera voluntaria, a los rehenes, a quienes trataron sin violencia.

TRES ENFRENTAMIENTOS
También precisó que fueron tres los enfrentamientos con policías y militares que pretendían rescatar a los 36 rehenes. El primero fue el jueves 12, cuando el helicóptero de la oficial Nancy Flores Páucar fue derribado en Alto Lagunas.

Horas después, se produjo otro ataque a un helicóptero del Ejército que transportaba a policías en el mismo sector. Tres suboficiales que descendían en cuerda fueron abatidos. El primero, Lánder Tamani Guerra, murió al instante, mientras que los otros dos (César Vilca Vega y Luis Astuquillpa Vásquez) fueron reportados como desaparecidos por el Ministerio del Interior. Hasta ayer estaban en esa condición. Empero, ‘Gabriel’ aseguró que los suboficiales PNP fueron asesinados porque ofrecieron resistencia hasta el final. Les quitaron sus fusiles AKM.

El tercer ataque se produjo el sábado y fue una emboscada a una patrulla del Ejército Peruano, cuando se replegaba. En una curva, diez militares resultaron heridos por minas antipersonas.

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