Haitianos refugiados en Madre de Dios partieron rumbo a Brasil

El embajador brasileño, Carlos Lazary, anunció que los 245 migrantes llegarán con empleo asegurado

Haitianos refugiados en Madre de Dios partieron rumbo a Brasil

Los 245 haitianos que se hallaban en calidad de refugiados en Madre de Dios desde inicios de este año, tras fallar su intento de llegar a Brasil, comenzaron a ingresar a territorio de ese país, luego que su gobierno les diera el permiso correspondiente.

La decisión del Gobierno brasileño, comunicada hoy por su embajador Carlos Lazary Teixeira, fue producto de las conversaciones con las autoridades peruanas, que veían con preocupación la situación de estos ciudadanos que llegaron al distrito de Iñapari, provincia de Tahuamanu, en Madre de Dios, luego del terremoto en Haití.

En una conferencia de prensa ofrecida hoy en la sede de la Cancillería, el diplomático brasileño informó que los haitianos comenzaron a ingresar a su país el martes último y deben culminar su viaje entre hoy y el sábado.

HAITIANOS CON TRABAJO ASEGURADO
Anotó que se ha dado preferencia para ingresar en primer lugar a las mujeres y niños y precisó que los 245 migrantes tienen asegurado un puesto de trabajo y podrán llevar a Brasil a sus familias.

“En realidad no se trata de 245 personas sino de 245 familias enteras”, dijo y señaló que su gobierno adoptó esa medida por un tema humanitario y para evitar que vuelvan a caer en manos de traficantes de personas.

Reveló que previamente se hizo un estudio socioeconómico de estas personas y que su gobierno decidió autorizar el ingreso de hasta 100 familias haitianas por mes hasta completar las 1.200, dentro de una política de apoyo al país centroamericano golpeado por la pobreza y los desastres naturales.

El director general de Comunidades Peruanas en el Exterior de la Cancillería, Manuel Talavera, dijo que la situación de estos migrantes en Madre de Dios era muy difícil. Ellos fueron traídos por personas inescrupulosas a quienes pagaron para ingresar a Brasil, pero como suele suceder con los traficantes, los dejaron abandonados en Iñapari, sin dinero.