Hijo de Orlando Sánchez Paredes negó pago a narco que cambió versión

El recluso Lucio Tijero había afirmado que el clan controlaba la droga en EE.UU., pero se retractó ante la Policía

El programa de TV “Cuarto poder” presentó hoy un reportaje en el que se acusa a un testigo del caso Sánchez Paredes de cambiar su testimonio a cambio, presumiblemente, de dinero.

Lucio Tijero, quien cumple condena por narcotráfico, declaro a la revista “Caretas” en julio del 2008 que Perciles, Segundo y Manuel Sanchez Paredes controlan el mercado de la droga en Norteamérica, pero una vez citado por la policía cambio su versión.

“Cuarto poder” tuvo acceso a fotocopias de la agenda de Elena Tello, pareja de Tijero, quien escribió el 26 de octubre de 2008 (tres días después de su cambio de versión): “Hoy día recibí el dinero de Lucio, 24 mil dólares de los Sánchez”. Al ser consultada, Tello reconoció la letra pero dijo no recordar por qué hizo esa anotación.

El propio Tijero se comunicó con la unidad de investigación de “Cuarto poder” desde la cárcel para decir: “Nunca los he visto y no los conozco (en referencia a los Sánchez Paredes). Si se mete con mi familia, va a tener incomodidades”.

DESCARGOS
En tanto, abogados y familiares de los Sánchez Paredes, han negado esa versión. Luis Roy Freyre, defensor de Manuel Sánchez Paredes, dijo que no conoce a Lucio Tijero, “no sé quién es su conviviente ni conocía esos apuntes. Habrá que ver cómo se consiguieron y deberán ser entregados al Poder Judicial. Dos años después, cuando se ha decidido archivar el caso”.

Luis Nakasaki, abogado de Orlando Sánchez Paredes (otro de los miembros del clan procesados) negó “tajantemente” esa posibilidad.

EL ORIGEN DE LA FORTUNA
Por otro lado, el hijo de Orlando Sánchez Paredes, Alfredo Sánchez Miranda, señaló que el nombre de su padre “no ha sido mencionado” por Tijero.

Al mismo tiempo, Sánchez Miranda se refirió a la tesis de la fiscalía, según la cual el origen de la fortuna de su padre era la herencia dejada por Segundo Simón Sánchez Paredes, asesinado en México y en cuya casa se halló un laboratorio de cocaína.

“Ese poder jamás se utilizó, los registros públicos de los estados mexicanos emitieron un documento diciendo que mi padre no había tenido ningún bien a título personal ni procedentes de una herencia. Los peritos del Ministerio Público determinaron que mi padre, oficialmente, tiene un patrimonio lícito. A la muerte de Segundo Simón mi padre era millonario”, aseguró.