Hospitales no rinden cuentas de sus clínicas

El Minsa promoverá reforma que permita conversión en asociaciones público-privadas. Planean que el Estado dé en concesión espacios y equipos a médicos

Hospitales no rinden cuentas de sus clínicas

Por: Fabiola Torres López

Lejos de los días de tensión de la huelga médica del 2008, cuando el entonces ministro de Salud, Hernán Garrido Lecca , denunció que algunos médicos incrementaban ilegalmente sus salarios a través de las clínicas que funcionan en los hospitales, hoy existen razones documentadas que justifican una reforma integral de esos servicios.

La principal, corroborada por la comisión evaluadora que formó el propio Ministerio de Salud (Minsa ), es que, amparados en la falta de reglas claras, los nosocomios no registran ni rinden cuentas de los ingresos que obtienen por esta modalidad de atención, denominada oficialmente servicio de salud bajo tarifario diferenciado (SBTD), y en la que también se emplean las instalaciones, los equipos y al personal del Estado.

Los reportes de la Contraloría General de la República (2002-2008) sustentan el informe final que la comisión presentó el pasado 31 de marzo al ministro Óscar Ugarte con una salida al problema: convertir las clínicas de los centros hospitalarios en asociaciones público-privadas para que brinden sus servicios con transparencia y sin problemas legales (como la doble percepción de sueldos del personal).

Desde hace 20 años, el Minsa permite a los hospitales e institutos especializados ofrecer por las tardes un servicio de clínica (de tarifa diferenciada) con un fin social: recaudar dinero que subsidie la atención de los pacientes más pobres y mejorar la infraestructura de los establecimientos de salud.

En Lima funcionan clínicas en el hospital Arzobispo Loayza, el Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN ), el Instituto Nacional de Oftalmología (INO ), el Instituto Nacional Materno Perinatal (INMP ) y el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN ). En el 2009, estos centros hospitalarios recaudaron unos 40 millones de soles a través de ellas.

UN FIN QUE SE DISTORSIONÓ
Con excepción del INEN, la comisión evaluadora, presidida por Manuel Jumpa, advierte que existe más de un indicio de financiamiento cruzado, es decir, que el servicio hospitalario permite el sostenimiento de las clínicas, cuando debería ser al revés. El problema es que estas carecen de estructuras de costos de las atenciones prestadas a sus pacientes y no cobran tarifas reales como sucede en el caso de las clínicas convencionales.

Sus directores lo niegan y sostienen que si se eliminase el servicio de tarifa diferenciada, tendrían mayores problemas para asegurar el funcionamiento normal de los hospitales, pues están afectados por las deudas impagas del Seguro Integral de Salud (SIS). “Nos deben más de cinco millones de soles por atenciones a pacientes del SIS, si se corta una fuente de recursos, la situación será peor en el hospital Loayza”, señala su directora, Zarela Solís.

Pero, además del desorden en la administración de ingresos, la tarifa diferenciada ha generado situaciones de discriminación en perjuicio de los pacientes de los hospitales. Esto percibió Margarita Escobedo cuando acudió el martes de la semana pasada al Instituto Nacional de Oftalmología, en el Cercado de Lima, para atenderse en el servicio común.

Aunque hay letreros que informan sobre el horario ampliado para cubrir la alta demanda de usuarios de menores recursos, en la oficina de admisión recibió esta respuesta: “Las tardes son para los de clínica”. La diferencia entre un paciente de clínica y uno hospitalario es que el primero paga S/.60 por consulta, mientras que el segundo S/.14.

En los institutos del niño y de enfermedades neoplásicas encontramos usuarios que sostienen que la atención por clínica siempre es mejor porque el personal médico es más atento, los resultados de los exámenes son rápidos y las citas son menos espaciadas. Raúl Cordero, subdirector del INEN, asegura que no ocurren tales diferencias y son percepciones erradas de algunos pacientes. La misma respuesta dio Carlos del Águila, subdirector del INSN. No obstante, el Foro de la Sociedad Civil en Salud y la Defensoría del Pueblo también han advertido estos problemas. La comisión evaluadora del Minsa señala en su informe final que hay situaciones de discriminación a favor de los pacientes de tarifa diferenciada, pero los comités de vigilancia de ese servicio no funcionan, pues ni siquiera los hospitales e institutos especializados los han formado.

RIESGO DE CIERRE DEFINITIVO
El Indecopi puede ordenar el cierre definitivo de las 11 clínicas de hospitales del Estado que funcionan en el país por el delito de competencia desleal con las clínicas convencionales. Ya lo hizo en su primer fallo de julio del 2009, apelado por la Procuraduría del Minsa. Sin embargo, en julio emitirá una última resolución que pondrá fin al caso en la instancia administrativa. Además, el 31 de julio se vence la cuarta prórroga que aprobó el Minsa para la continuidad del servicio de tarifa diferenciada. Solo hasta ese día podrá funcionar en las actuales condiciones. Si no se reforma, está condenado a desaparecer.

¿Qué cambiará con la creación de asociaciones público-privadas? “El Estado seguiría prestando las instalaciones y equipos de sus hospitales mediante un convenio o una concesión. Mientras, los médicos interesados tendrían que agruparse para formar una empresa que administre la clínica. Se establecerán claramente las condiciones económicas de las transacciones entre ambas partes”, apunta Fernando Campos, jefe del gabinete de asesores del Minsa.

No obstante, Mario Ríos, coordinador nacional de Foro Salud , advierte que esta modificación no rompe con un sistema que ha marcado diferencias en el trato y calidad de atención a los pacientes en función de su bolsillo dentro de los propios hospitales.

EN PUNTOS
El 70% de ingresos es para sueldos
Situación temporal
El 18 de setiembre del 2008 el Minsa cerró las clínicas de los hospitales, pero en noviembre de ese mismo año ordenó su reapertura. Las de los hospitales Cayetano Heredia y María Auxiliadora no volvieron a abrir.

Pago de sueldos
Actualmente, el 30% de lo recaudado por clínica se queda en el hospital, el resto es para pagar al personal que brinda sus servicios, según la Directiva 092 del Minsa.

Saturados
Uno de los requisitos para que un servicio de clínica funcione dentro de un centro hospitalario es que ese establecimiento tenga el 30% de su capacidad instalada ociosa. Sin embargo, la mayoría tiene hoy una sobredemanda de usuarios.

REACCIONES
“El 10% de los pacientes atendidos en el hospital que no pueden pagar una larga estancia, uso de equipos de alta complejidad o algunos medicamentos es apoyado con los ingresos que se obtienen en la clínica. El problema es que el sistema no está normado correctamente y esto genera cuestionamientos”.
CARLOS DEL ÁGUILA. SUBDIRECTOR DEL INSTITUTO NACIONAL DE SALUD DEL NIÑO

“Los ingresos por la clínica han disminuido en los últimos años. Entre el 2006 y el 2008 no bajaron de los veinte millones de soles, pero el año pasado se recaudaron 18 millones de soles. Esto por las críticas y la satanización de este servicio que ayuda a sostener el servicio hospitalario”.
RAÚL CORDERO. SUBDIRECTOR DEL INEN

“Con los ingresos de tarifa diferenciada se adquirieron ambulancias y se han planificado mejoras del área de emergencias. Si el Ministerio de Salud cierra las clínicas, que aumente el presupuesto de los hospitales”.
ZARELA SOLÍS. DIRECTORA DEL HOSPITAL LOAYZA

LA CIFRA
S/.15.600
Es el sueldo máximo que puede cobrar un médico que labora en el hospital y en la clínica de este.