Imarpe todavía no determina el tipo de virus que mata a delfines y pelícanos

El director científico de la institución señala que se necesitarán nuevos exámenes para averiguar la causa de las muertes masivas

Imarpe todavía no determina el tipo de virus que mata a delfines y pelícanos

LUIS PUELL ZAPATA / WILFREDO SANDOVAL BAYONA

El Instituto del Mar Peruano (Imarpe) aún no puede determinar el tipo de virus que ha causado la muerte de cientos de delfines, pelícanos y piqueros que han aparecido varados los últimos meses en las playas del norte. Tras realizar varios análisis, se concluyó que no se trataba del morbilivirus, como se sospechaba. Por ello, el director científico de Imarpe, Raúl Castillo Rojas, anunció, en diálogo con RPP, que serán necesarios nuevos análisis para encontrar la causa de esas muertes masivas.

Castillo dijo que los primeros análisis los realizaron especialistas de las universidades San Marcos y Cayetano Heredia, y del Instituto Tecnológico Pesquero. Los resultados mostraron que los animales padecían de depleción linfoide, es decir, tenían las defensas bajas, por lo que no podían movilizarse ni alimentarse adecuadamente.

El director científico afirmó que Imarpe no lanzaría ningún tipo de prohibición para el consumo de pescado, pues se ha determinado que las aves no habían comido peces, por lo que se descarta la intoxicación.

ALERTA EN LA LIBERTAD
Ante la aparición de aves muertas en el litoral de las provincias de Trujillo, Virú y Ascope, el gerente de Salud de La Libertad, Henry Rebaza Iparraguirre, recomendó a los bañistas de estas zonas evitar ingresar al mar. También pidió no comer animales marinos crudos y evitar tener contacto con las aves muertas hasta que termine la alerta sanitaria.

Rebaza explicó que la recomendación se hace como medida de prevención y no para alarmar a los pobladores. “Si existe un virus en el mar o en los peces que esté matando a las aves, es mejor que las personas eviten tener contacto”, dijo.

Agregó que continuarán trabajando con los especialistas del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa), Imarpe y el Ministerio de Salud a través de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) para identificar la causa de la muerte de decenas de pelícanos y piqueros en los últimos días.

El jefe de la Policía de Turismo de Trujillo, mayor Pedro Tunjón, informó que hasta el momento se han encontrado 76 aves muertas en el litoral de Virú, Trujillo y Ascope, 20 más de las registradas el martes, además de cuatro lobos marinos.

“Hemos encontrado 10 aves muertas en la playa de Salaverry, 18 en Puerto Malabrigo, 50 en Santiago de Cao, 10 en Puerto Mori. En esta última playa también se ha reportado la muerte de cuatro lobos marinos”, dijo.

CONTEO EN LAMBAYEQUE
Especialistas de fauna silvestre de la Administración Técnica Forestal de Flora y Fauna Silvestre, fiscalía e Imarpe recorrieron ayer diferentes playas de Lambayeque para capturar ejemplares vivos de pelícanos y piqueros. Estos animales serán analizados en tres laboratorios de Chiclayo con la finalidad de conocer las causas de mortandad de las aves guaneras.

Las autoridades locales quedaron sorprendidas al visitar las playas de Santa Rosa, Pimentel, San José y Puerto Eten, pues en un recorrido de cuatro kilómetros entre Puerto Eten y la desembocadura del río Reque se encontraron más de 500 piqueros y pelícanos muertos.

Guillermo Baigorrea, responsable del área de fauna de la Administración de Flora y Fauna Silvestre de Lambayeque, calificó lo ocurrido como un gran desastre ecológico.

Baigorrea ordenó que los restos de diez ejemplares de pelícanos y piqueros sean enviados para su análisis a los laboratorios de la Facultad de Biología de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, así como a los de la Gerencia Regional de Salud y Servicio Nacional de Sanidad Agraria.

El jefe de la Administración Técnica Forestal y Fauna Silvestre de Lambayeque (ATFFS), José Delgado Castro, estimó que en los últimos 12 días han muerto más de 1.500 pelícanos y piqueros a lo largo de 160 kilómetros del litoral, entre la localidad de Punta Negra (Piura) y San José (Lambayeque).

La diligencia de ayer se realizó con el apoyo del titular de la Primera Fiscalía de Prevención del Delito de la ciudad de Chiclayo, Lev Castro.

A diferencia de lo que han recomendado las autoridades sanitarias de La Libertad, las de Lambayeque no han lanzado la recomendación de evitar el consumo de pescado.

Sin embargo, sí sugirieron tomar precauciones al momento de visitar las playas, especialmente el sector La Bocana, que se encuentra inundada por miles de toneladas de maleza y desperdicios que arrastra el río Reque.

PUNTO DE VISTA
Proteger la salud humana
Desde enero de este año el litoral norte del país se ha visto invadido por cientos de animales muertos por causas aún desconocidas, aunque todo apunta a que se trataría de causas naturales.

Al tratarse de algún tipo de virus, es poco lo que se puede hacer para evitar la muerte masiva, pero las autoridades deben priorizar la salud humana y la seguridad sanitaria de los pobladores, y poco o nada han hecho por ello desde que se inició este problema.

Por ejemplo, se tienen noticias de pobladores que han llevado delfines muertos para su consumo, con lo cual ponen su vida en peligro.

A escala mundial es conocido que todos los cetáceos están altamente contaminados, pues están expuestos a residuos tóxicos e hidrocarburos. Por ello en cualquier país los restos de animales muertos en estas circunstancias deben ser tratados como basura tóxica.

Sin embargo, en este caso, las autoridades no han mostrado preocupación ni cuidado alguno por la sanidad. Aun al momento de recoger los restos, el personal no estaba preparado, pues no contaba con el uniforme apropiado, ni usaba guantes o mascarilla.

También por ello es lamentable que, a pesar de que este tema es conocido desde que se hallaron los primeros restos en enero, las autoridades recién intenten una solución a estas alturas del año, cuando la prensa se ha movilizado en conjunto ante las muertes masivas.

Reducir el número de muertes es casi imposible, y para determinar las causas será necesario recurrir a laboratorios extranjeros, pues en el país no hay aún la capacidad de analizar este tipo de temas.

Podríamos presumir que se trata de la mutación de un virus. Los virus abundan en la naturaleza y exterminarlos es imposible. El caso es que al atacar a los animales, los primeros en morir son los más débiles.

Esta debilidad se debe a los daños que sufre su sistema inmunológico al estar expuesto a la contaminación. Al tener el sistema inmunológico débil, la predisposición de los animales a los virus e infecciones es más alta, por lo que al propalarse un virus fuerte, se eleva la tasa de mortalidad de la especie.

Si viviéramos en un mundo ideal, lo único que afecta a los delfines sería un virus de vez en cuando.
STEFAN AUSTERMÜHLE. DIRECTOR EJECUTIVO DE LA ONG MUNDO AZUL