Lima Milenaria: se buscan opciones para ampliar Av. Javier Prado sin partir cerro Puruchuco en dos

Portafolio de Cultura no autorizará la obra vial a tajo abierto. Expertos proponen hacer una vía subterránea y nuevos estudios

Lima Milenaria: se buscan opciones para ampliar Av. Javier Prado sin partir cerro Puruchuco en dos

GONZALO GALARZA CERF

El silencio se quiebra con los ladridos de dos perros; únicos vigilantes en este punto de la ciudad donde Javier Prado se rinde ante Puruchuco. El complejo arqueológico obliga a la avenida a desviarse por la calle Londres, que desemboca en la Carretera Central. Esta mañana transitan pocos carros. El paisaje: una envejecida propaganda que anuncia la obra de prolongación de la vía; una caseta de vigilante pintada; un mototaxi que descansa en la esquina donde está Justina Arroyo. A sus 83 años Justina señala el cerro: desde aquí y desde su mirada –no ve de forma nítida– todo se reduce a una gran mancha de tierra y piedras. Pero es más. Por eso el Ministerio de Cultura fija su posición: “Hoy día no podemos firmar una resolución que autorice cortar y romper Puruchuco. Es antiético y antimoral”.

Lo comunica Paloma Carcedo, directora general de Patrimonio del Ministerio de Cultura. Se lo ha informado esta semana a la Municipalidad de Lima. Antes lo hizo con la Municipalidad de Ate. Y ahora lo hace a El Comercio: “En el expediente solo se plantea la opción de tajo abierto. Para una obra de este calibre se tendrían que haber presentado cuatro por lo menos: si se puede hacer un ‘by-pass’, un túnel, un puente, o desviarla. Aquí la única es romper a tajo abierto”.

HISTORIA ENTRAMPADA
En sus manos cuenta con una serie de resoluciones del desaparecido Instituto Nacional de Cultura (INC) y del Ministerio de Educación. El 2001 el INC recomendaba hacer un túnel y no cortar Puruchuco para realizar la prolongación de la Javier Prado, que irá hasta la avenida Metropolitana. Pero el 2003, Luis Lumbreras, entonces director del INC, autorizó el corte del cerro Mayorazgo siempre y cuando se cumplieran 9 puntos. Hasta el 2010, el INC autoriza esa disposición. Y hasta ahora, según Carcedo, no se cumple el último punto que señala que “no se podrá usar explosivos ni maquinarias pesadas que atenten contra la estabilidad de los sitios arqueológicos aledaños”.

El alcalde de Ate, Óscar Benavides, asegura que ya se cumplió con todos los puntos: “Ya se dio la buena pro. Está todo listo. Recomendar otra cosa sería una locura”. Carcedo responde: “Estamos en una encrucijada. Por más que técnicamente el expediente cumpla con lo que se pidió el 2003, no se puede hacer; ese expediente fue ejecutado el 2001. Nosotros estamos viendo con el área legal qué podemos hacer. No se puede pensar que ese expediente de hace 10 años va a servir para ahora. Hoy en día pides un expediente técnico vial, uno de ambiente, que no tiene”.

Como científica que trabaja con proyectos arqueológicos, Susana Petrick (jefa del Laboratorio de Datación de la UNI), recomienda sumar más estudios al proyecto: “Se debe saber la estructura y la técnica constructiva utilizada, la resistencia de los materiales constructivos y la vibración de los vehículos para saber hasta qué punto esta estructura de barro resistirá”.

Sigue leyendo la nota aquí