Lionel Messi nunca se olvidará del arquero nigeriano que le tapó de todo

Vincent Enyeama le atajó al menos tres ocasiones claras al delantero argentino. “Dios hizo la diferencia”, dijo el guardavallas al finalizar el encuentro

Leo Messi recordará sin duda su debut mundialista en Sudáfrica y en sus recuerdos aparecerá siempre un personaje recurrente: Vincent Enyeama, el portero de Nigeria y el hombre que le robó el protagonismo e impidió de paso que Argentina cerrase su estreno con una goleada de escándalo.

Con sólo un poco menos de acierto del que tuvo esta tarde Enyeama, Messi podría haber metido la directa en la carrera hacia la zona alta de la tabla de goleadores sin mirar atrás.

El bota de oro de la temporada dispuso de al menos tres ocasiones claras en cada parte para haber batido a Nigeria, y en todas ellas se topó con la manopla o el cuerpo de Enyeama, sin cuya participación habría firmado Argentina la primera gran paliza del torneo.

No suele errar tanto Messi, que salió muy metido en el partido no sólo para fabricarse ocasiones de gol, tal y como ha venido haciendo en los últimos años en el Barcelona, sino también para ponérselas en bandeja a sus compañeros, que estuvieron tan desafortunados en sus mano a mano con Enyeama como él.

Messi probó fortuna desde fuera y desde dentro del área, en carrera, de falta y hasta a bote pronto. Buscó la escuadra nigeriana, la cepa del poste y hasta un globo, pero, habiendo sido el mejor del partido, se fue sin marcar su primer gol en el Mundial.

DIOS HIZO LA DIFERENCIA
“Quiero gradecerle a Dios, él hizo la diferencia”, dijo el portero Vincent Enyeama, que impidió varios goles del argentino con atajadas espectaculares.

“Fue mi mejor actuación ante el que es el mejor jugador del mundo. Dios es mi secreto, sólo Dios. Dios es mi secreto, me hace estar tranquilo”.

“El juega en la Liga española, creo que tenía un poco de buena información antes del partido”, finalizó.