Un lunar le cambió la vida: testimonio de una paciente de cáncer de piel

Flora Baldeón (55) trabajó 15 años como ambulante exponiéndose a la radiación UV y le diagnosticaron el mal que lamenta no haber prevenido

RENÉ ZUBIETA @renezp
Redacción online

Como muchos peruanos que tienen en las calles su centro de trabajo, Flora María Baldeón Olivares se ganaba el sustento para su hogar siendo vendedora ambulante en la avenida Abancay, el Jirón de la Unión, el Mercado Central o Caquetá. Durante quince años vendió distintos productos, como cosméticos, en lo que fue una agotadora rutina que empezaba a las 6 a.m. y culminaba entrada la noche.

Pero esta mujer de 55 años, nacida en Ayacucho, confiesa –y lamenta- no haber recurrido a protección alguna contra el inclemente sol veraniego y la resolana en otras épocas del año en la capital. Jamás pensó que, a inicios del 2011, ello le traería problemas.

“De la nada, como si fuera un granito. De la noche a la mañana, me brotó”, recuerda en el inicio del diálogo con elcomercio.pe sobre un lunar que empañó su rostro. Ella no le daba importancia hasta que se dio cuenta de que le empezaba a sangrar cada vez que se tocaba. Es ahí que en abril decidió acudir a una campaña de salud y recibió tremenda noticia: sí, era un cáncer de piel nasogeniana, es decir cerca a la nariz.

A Baldeón Olivares le detectaron la enfermedad a tiempo en la Liga Peruana de Lucha contra el Cáncer: “El doctor me dijo que era por los rayos solares, porque no me había protegido, porque estaba expuesta bastante tiempo ante el sol”.

CAMBIO EN SU VIDA COTIDIANA
Inmediatamente –con el apoyo de sus cuatro hijos ya mayores- inició un tratamiento en el Hospital Arzobispo Loayza y tras los análisis, finalmente le extirparon el lunar cancerígeno en mayo del año pasado en el Hospital Cayetano Heredia.

Luego inició el tratamiento con cremas y pastillas posterior a la operación, el cual tendrá que sobrellevar de por vida. “Tenía que cuidarme bastante de los rayos solares, la luz de los focos fluorescentes, de la televisión, del ultravioleta. No podía estar muy cerca al calor de la cocina. En sombra tenía que estar y con bloqueador a cada momento”, comenta también sobre el comienzo de la rutina que aún mantiene.

Ahora ya no trabaja en las calles, tiene un negocio propio en su casa en San Martín de Porres, de donde solo sale con la debida protección contra los rayos solares y la radiación ultravioleta. Ella se cuida y trata de aconsejar a las personas que hagan lo mismo para que pasen una experiencia similar.

“Les recomendaría que se protejan, que no se expongan al sol. Traten de estar en sombra, cuidarse bastante, porque el cáncer es una cosa que se ve como lo último. Es horrible que te den la noticia que uno tiene cáncer a la piel”, señala finalmente doña Flora María sentada muy cómoda en el sofá de su cálida vivienda; pero aún con esos visos de miedo en el rostro. En él ya no hay lunares y manchas; pero no por eso la paciente puede decir que no han quedado huellas.

PREVENIR ANTES QUE LAMENTAR
El cáncer a la piel es una enfermedad en la que intervienen varios factores, como la predisposición genética, la falta de antioxidantes en la dieta alimenticia; pero sobre todo la exposición a la radiación ultravioleta.

El cirujano oncólogo de la Liga Peruana de Lucha contra el Cáncer, Gilmar Grisson, explicó que los dos tipos de cáncer a la piel más comunes en el Perú son el carcinoma basocelular como en el caso presentado (no hace metástasis, se puede curar con cirugía) y el carcinoma epidermoide (hace metástasis a los ganglios y el manejo es quirúrgico).

“Normalmente, el cáncer de piel se diagnostica por encima de los 40 o 50 años”; pero “estamos encontrando cáncer de piel entre los 20 y 30 años”, lo que antes era raro. Por eso recomendó a los jóvenes preocuparse desde ya por protegerse de los rayos ultravioleta.

Según dijo, lo ideal es hacerse un examen de descarte una vez al año; pero la autoevaluación es necesaria mensualmente. Esta consiste en revisar el cuerpo para ver si hay manchas extrañas, brote de nuevos lunares o variación de los antiguos en tamaño, formas, bordes y tonalidad.

Recomendó además mayor consumo de verduras frescas, agua, uso de camisas de manga larga, lentes oscuros con filtros solares, sombreros de ala ancha y gorras, así como aplicación de bloqueadores solares.

A TOMAR EN CUENTA – La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en Perú, de cada 5.000 personas que tienen cáncer de piel, 1.500 fallecen por esta causa.

- En la actualidad, son detectados más de cuatro mil casos de cáncer de piel causados principalmente por la elevada radiación ultravioleta, según el Minsa.

- Este sector refiere también que el cáncer de piel ocupa el quinto lugar de incidencia después de neoplasias al estómago, pulmón, próstata y mama.

- En los últimos años, apunta Grisson, “se han incrementado los índices de cáncer de piel del 2% al 4%”. Hay entre 3 mil y 5 mil casos nuevos de un año al otro.

- Los lunares “aparecen como una respuesta del organismo a una agresión, que es la radiación”, finalizó el oncólogo.

- El Senamhi alertó que los niveles de radiación ultravioleta se incrementarán en la costa central en febrero.

- La Liga Peruana de Lucha contra el Cáncer realiza desde el 7 de enero pasado campañas gratuitas en las playas de Lima para descartar el mal. Este 4 y 5 de febrero le toca a la playa Redondo de 10 a.m. a 4 p.m. Se brinda además información preventiva.