Martha Hildebrandt nos explica por qué "aplicar" y "solicitar" no son sinónimos

“Voy a aplicar una beca” es una frase muy común en estos días. Esa acepción, explica la lingüista, es un anglicismo “innecesario e indeseable”

APLICAR, APLICACIÓN. Entre las varias acepciones del verbo castellano aplicar no está la de “solicitar formalmente y por escrito” referida sobre todo a becas o puestos de trabajo; esta acepción, corriente en América, se ha calcado del verbo inglés to apply. También se emplea inadecuadamente en América el sustantivo aplicación como equivalente de solicitud. Aplicar y aplicación en vez de solicitar y solicitud son anglicismos innecesarios e indeseables en la lengua culta, y especialmente condenables cuando se emplean en el ámbito académico.