Más de 1.200 pasivos ambientales en Hualgayoc esperan ser remediados

Estado ya inició obras, pero aún se debe tomar agua de camiones-cisterna. Condición afecta a los pobladores que sufren varias enfermedades

Más de 1.200 pasivos ambientales en Hualgayoc esperan ser remediados

RENZO GUERRERO DE LUNA / FABIOLA TORREZ LÓPEZ
El Comercio

Una de las heridas aún por cerrar en la convulsionada relación entre la minería y la población de Cajamarca es Hualgayoc. En esta provincia existen 1.237 pasivos ambientales (relaveras, bocaminas, instalaciones en desuso) de oro y cobre que, pese a que fueron abandonados hace más de 20 años, todavía siguen contaminando la poca agua que beneficia a unos 16 mil pobladores y los hermosos paisajes que rodean a estas comunidades, ubicadas a dos horas y media de Cajamarca.

Debido a esta situación, y a la falta de agua en el distrito de Hualgayoc, los pobladores han tomado mayor conciencia sobre su problemática. Al ser un pueblo minero, en Hualgayoc nunca se habló de remediación, salvo ahora que parece una palabra de moda a raíz de que el Estado desarrolla algunos trabajos para impedir que siga avanzando la contaminación.

Así lo entiende Walter Marlon Medina, de 33 años, teniente gobernador de la localidad de La Tahona. Para llegar a su casa, a escasos 20 minutos de Hualgayoc, existen dos caminos. Ambos tienen a sus costados pasivos ambientales que no solo reflejan la agonía de la tierra, sino que todavía sangran minerales desde su interior, ya que no han sido clausurados: de una bocamina abandonada hace más de 30 años brota agua de un color cobrizo, como si se tratara de un jugo de naranja grumoso.

Él cuenta que esa agua muchas veces la utilizan para regar sus tierras y que incluso la gente más necesitada la consume cuando llega ‘más limpia’.

“Mucha gente aún camina descalza sobre esa agua. Los dueños de minas artesanales como Santa Marta y Los Negros se fueron y nos dejaron este problema. Ojalá se solucione pronto”, sostiene Walter, representante de 350 familias de La Tahona.

SITUACIÓN DIFÍCIL
Para el subgerente de Medio Ambiente de la Municipalidad Distrital de Hualgayoc, José Napoleón Gutiérrez, la problemática medioambiental representa una bomba de tiempo para el distrito. Esto, sostiene, debido a que la gente urge de mejorar su calidad de vida, de tener los servicios mínimos; una situación que no han logrado, pese a ser desde hace 240 años un centro minero por excelencia.

En Hualgayoc no hay agua potable, tampoco hospitales. Si bien el líquido llegará pronto gracias a la inversión de la comuna y la empresa privada, todavía la gente recibe agua en camiones-cisterna. Eso sí, tienen una plaza de toros importante.

“Existe mucha expectativa por la remediación, pero también mucha presión de las poblaciones donde existen relaveras. La gente sabe que su agua está contaminada, ya que hay niños hasta con tres tipos de parasitosis. Queremos que se haga bien y pronto, no como hace dos años que mandaron al río más de 70 toneladas de relave. Por ejemplo, ese material contaminante cayó a la cuenca Hualgayoc Arasgorgue, que va al río Llaucano y que llega hasta el río Marañón. Si no se hace algo pronto, esto podría degenerar en un conflicto social”, refirió el funcionario.

MANOS A LA OBRA
El Fondo Nacional del Ambiente (Fonam) se encarga de la ejecución de algunas obras de remediación en Cajamarca.

Por lo pronto, cinco depósitos de relaves en la zona de El Dorado (ex Banco Minero del Perú) ya se hicieron y ahora están en trabajos de mantenimiento. Asimismo, se instalaron 100 mil plantones de pinos.

Ellos también realizaron el inventario de los más de 1.200 pasivos ambientales en la zona, la mayor parte en Cajamarca, el mismo que necesitaría de una inversión de US$25 millones para los trabajos de remediación.

Para el segundo semestre de este año se espera que intervengan en más de 119 pasivos ambientales (en La Tahona y El Dorado), con un presupuesto de S/.10 millones.

Si bien estos trabajos demuestran que hay un interés por solucionar el problema, aún el trabajo representa poco para las comunidades que, como dice el propio alcalde de Hualgayoc, Ismael Becerra, viven sobre un banco de oro, pero a duras penas pueden tener agua limpia en sus casas y en sus tierras.

LAS CIFRAS
120
mil personas viven en la provincia de Hualgayoc, cuya capital es Bambamarca. En el caserío de Hualgayoc viven 5.148 habitantes.

18
Litros por segundo es lo que capta la planta de tratamiento de aguas ácidas de la quebrada de El Sinchao.