Ministerio de Cultura denunciará a inmobiliarias por destruir templo de El Paraíso

Acusará a dos empresas privadas por el delito de depredación. Los responsables del atentado podrían recibir 8 años de prisión

AURORA CARUAJULCA OLAZABAL / LOURDES FERNÁNDEZ CALVO
El Comercio

La destrucción de una de las 12 pirámides del complejo arqueológico El Paraíso, ocurrida el sábado último, es un daño irreversible a la historia del país. Así lo estimó ayer el Ministerio de Cultura, luego de informar que responderá con acusaciones penales ante este atentado.

El procurador del sector, Gustavo Barrantes Mejía, señaló a El Comercio que hoy denunciará ante la Fiscalía Provincial Penal 45 de Lima a los representantes de las empresas Provelanz E.I.R.L. y Alisol S.A.C. por el delito de depredación de yacimientos arqueológicos. La falta, según el artículo 227 del Código Penal, tiene una pena máxima de ocho años de prisión efectiva.

El abogado precisó que primero se iniciará un procedimiento administrativo sancionador para que las empresas sean multadas y se les pueda decomisar la maquinaria con las que destruyeron la huaca el sábado por la tarde.

Según la Dirección de Arqueología del ministerio, la dueña de las inmobiliarias, Alicia Romaní Vargas, compró el terreno a fines del año pasado a un tercero. En el contrato de venta, refieren, se especificaba que la zona donde se encontraba la pirámide hoy destruida había sido declarada intangible en el 2008. Pese a ello, aseguran, Romaní inscribió la propiedad ante la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp).

No obstante, el jefe de esta área del ministerio, Luis Cáceres, señaló que este trámite no es ilegal debido a que el terreno tenía propietario antes de haber sido declarado patrimonio cultural. “El problema es que, pese a ser dueño, uno no puede destruir el monumento que ahí yace. La persona es dueña del predio; y el Estado, del monumento arqueológico”, dijo.

Aseguró que las más de 360 huacas ubicadas en Lima Metropolitana fueron declaradas intangibles ante Sunarp.

El complejo arqueológico se sitúa en San Martín de Porres, cerca del río Chillón. En esa zona, el metro cuadrado está valorizado en un promedio de US$550, según la Cámara Peruana de la Construcción.

El Comercio intentó comunicarse con Romaní Vargas, dueña del área de cerca de 10 hectáreas colindante a la huaca, pero su secretaria dijo que estaba reunida con sus abogados.

El abogado de la Sunarp, Alonso Amoros Figueroa, confirmó que el Ministerio de Cultura y Cofopri remiten al área de catastro de esta entidad la lista de áreas declaradas Patrimonio Cultural de la Nación. Recalcó que en mayo de este año se dictó un decreto supremo que da un plazo de cinco meses al Ministerio de Cultura para elaborar un diagnóstico de zonas libres de restos arqueológicos.

El viceministro de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Rafael Varón, aseguró que la vigilancia en la huaca El Paraíso se intensificará para evitar nuevos atentados.

Agentes policiales de la comisaría de Pro informaron que ayer por la mañana hubo otro intento de invasión en la zona protegida, por lo que se ha destinado mayor patrullaje.

UN HALLAZGO PROMETEDOR
EL PRIMER DESCUBRIMIENTO
En febrero de este año, los arqueólogos del Ministerio de Cultura descubrieron el Templo del Fuego de la huaca El Paraíso, en San Martín de Porres. Estos vestigios tienen similitudes con ambientes de Caral y Kotosh.

SE INICIAN ESTUDIOS
En ese mismo mes se iniciaron los exámenes científicos a los vestigios encontrados en el llamado Templo del Fuego. Esto para determinar si la civilización en Lima comenzó hace 5.000 años; es decir, 1.000 años antes de lo que actualmente se conoce.

PRÓXIMOS RESULTADOS
La Dirección de Arqueología del ministerio informó que en las próximas semanas se conocerán los resultados de las pruebas químicas hechas a los vestigios, principalmente semillas y productos marinos, para determinar la antigüedad de la huaca.

POBLACIÓN ALERTA
La Asociación Kapaq Sumaq Ayllu, de los vecinos de El Paraíso, custodia diariamente el complejo para evitar el maltrato de las ruinas. Gracias a ellos, la policía pudo evitar la destrucción de otras pirámides de la huaca.