Una niña con malformación en las piernas será intervenida en el Hospital de la Solidaridad

Desde pequeña sufre un mal que le impide el crecimiento normal de sus extremidades inferiores. Su padre es un humilde agricultor que perdió su trabajo debido a la erradicación de la coca

Iris Soto López, una niña de tan solo ocho años, está impedida de llevar una vida normal a causa de una malformación congénita que ha hecho que no crezca gran parte de sus piernas.

Ella llegó a Lima traída por su padre, Ernesto Soto, desde Nueva Esperanza en Tingo María. La pequeña fue llevada al Hospital de la Solidaridad para ser sometida a diferentes exámenes, radiografías y topografías, que finalmente revelaron el mal que la aflige desde el día que llegó al mundo.

“La cadera no tiene la cavidad para que entre el fémur. (…) La niña tiene una luxación de cadera. Hay que primero resolver primero la cadera para que entre el fémur y tenga un mejor movimiento”, dijo el doctor Luis Rubio, director del Hospital de la Solidaridad en diálogo con “América Noticias”.

Los médicos del hospital le diagnosticaron a la pequeña Iris hemimelia, una enfermedad que aqueja a siete de cada millón de personas en todo el mundo, pero también presenta problemas severos en la columna.

“(Iris) tiene hemivértebras a nivel dorsal, o sea las vértebras se han desarrollado de un lado y del otro no, están como una cuñas. Y esto probablemente haga una escoliosis. Escoliosis significa que se va a torcer un poquito la columna”, señaló Eiter Jimenez, traumatólogo del Hospital de la Solidaridad.

Los médicos de ese nosocomio tomarán medidas para salvaguardar la salud de Iris, que será intervenida quirúrgicamente para luego recibir unas prótesis que le permitirá desembolsares con normalidad, en un plazo de dos meses.

SIN EL CARIÑO DE UNA MADRE
La hemimelia no solo le ha costado a Iris el poder llevar una vida normal como cualquier niño, sino que también la ha privado del cariño de su madre, que la abandonó cuando apenas tenía un año.

Su padre, un humilde agricultor que perdió su trabajo debido a la erradicación de la coca, es su único sostén y le guarda un gran aprecio pese a las dificultades que atraviesan.