No quieren sorpresas: 44 mil policías resguardarán las calles de Sudáfrica

Ante amenazas de ataques terroristas y presencia de ‘hooligans’, el gobierno sudafricano y el comité de seguridad de la FIFA realizan un operativo para evitar violencia durante el Mundial

Sudáfrica está preparada para enfrentar cualquier eventualidad durante la Copa del Mundo que arranca el viernes, aseguraron hoy autoridades, ante rumores de posibles ataques terroristas y la amenaza que plantean las hinchadas violentas.

El Gobierno del presidente Jacob Zuma y el comité de seguridad internacional de la FIFA han desplegado un amplio operativo que involucra a todos los cuerpos de seguridad nacional y a la Interpol. “Las fronteras por aire, tierra y mar, todo está listo, están bien protegidas. Estamos preparados”, dijo a la agencia Reuters el coronel Hangwani Mulaudzi, portavoz de la policía nacional.

El Gobierno y la FIFA se muestran confiados en que el mundial será un éxito deportivo y de organización y es que unos 44 mil policías vigilarán y protegerán los escenarios y demás instalaciones del torneo, al que se espera que acudan unos de 350.000 extranjeros.

Además, el Ejecutivo ha invertido 174 millones de dólares para preparar sus cuerpos policiales en fuerzas de otros país.

AMENAZA EXTERNA, PELIGRO INTERNO
Sudáfrica y grupos de expertos han negado recurrentes informes sobre la posibilidad de un ataque terrorista durante la Copa, que se celebrará desde el 11 de junio al 11 de julio.

Reportes de prensa incluso señalaron que el comité de contraterrorismo del Congreso estadounidense sostuvo una reunión con una fundación dedicada a investigar actividades terroristas.

“Tenemos nuestros servicios de inteligencia trabajando sobre el terreno, trabajando. Ha habido rumores de ataques terroristas, también ha habido rumores de trata de personas. Pero hasta el momento no hemos recibido ninguna alerta oficial”, aseguró el portavoz policial sudafricano.

Algunos equipos considerados de alto nivel de riesgo, como Estados Unidos, están trabajando con las autoridades locales para reforzar la seguridad de sus jugadores.