Las operaciones de rescate en el río Amazonas no se han suspendido

Así lo confirmó el jefe del distrito de Capitanía 5 con sede en Iquitos a El Comercio. El número de fallecidos por el hundimiento de la embarcación “Camila” se ha elevado a 21

El contralmirante Rodolfo Reátegui, jefe del distrito de Capitanía 5 con sede en Iquitos, a cargo de las operaciones de rescate en el río Amazonas, aseguró a El Comercio que el operativo por el hundimiento de una embarcación no ha cesado. Ello, ante ciertas versiones que aseguran que los trabajos han concluido.

Según explicó, lo que se ha detenido, momentáneamente, son las operaciones de buceo para reacomodar el buque, ya que este está inclinado hacia la izquierda y se considera que ya no hay más cuerpos que rescatar en la zona derecha. Lo que se está haciendo es sacar a flote la embarcación para reiniciar, desde mañana a las 5 a.m., la operación de rescate en el margen izquierdo.

Se calcula que entre 15 y 20 cuerpos aún faltan rescatar. La Marina de Guerra ha calculado que iban 270 personas a bordo. Se han logrado rescatar con vida a 230, y el número de muertos ha ascendido a 21.

HABÍA CASI EL DOBLE DEL LÍMITE DE PERSONAS A BORDO
El subcapitán del puerto de Iquitos, César Linares, dijo que es poco menos que imposible establecer cuántas personas siguen aún desaparecidas, pues según testigos en la nave iban cerca de 280 ocupantes, a pesar de que su cupo era para máximo 146.

La “Camila”, una motonave de tres pisos que había partido de Iquitos con destino a la frontera con Brasil, se hundió a causa del sobrepeso cuando transitaba por el caserío Santa Rosa, cerca a los límites con Colombia.

Las investigaciones han establecido que en el barco no solo viajaba cerca del doble de personas permitidas, sino que además había exceso de equipajes, de animales y de combustible que se cargaba en bidones, presumiblemente para ser comercializado de contrabando.

Los sobrevivientes, entre ellos siete brasileños, dos alemanes y un italiano, han coincidido en que el barco estaba tan lleno que los pasajeros estaban prácticamente atrapados en sus hamacas, pues el tránsito resultaba imposible.