Perros entrenados detectan drogas en casas, colegios y universidades

Empresa usa canes para ayudar a padres de familia a descubrir si sus hijos usan drogas o no. Empresa pionera en este servicio copió modelo estadounidense

Perros entrenados detectan drogas en casas, colegios y universidades
Por: *Alberto Villar Campos* Buffy es un robusto labrador de tres años, juguetón y peludo como cualquier otro, pero tras esa alegría y elegancia tan natural como sus ladridos se esconde un secreto. Él y Pepe, un beagle spanish de tan solo 9 meses, son las estrellas danzantes de un floreciente negocio en el país: un servicio de canes entrenados para detectar droga en casas, colegios y universidades. Fundada hace poco más de un año por Ernesto Pareja y Giovanni Portalino —el primero, jefe de la Unidad Canina de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), y el segundo, un marino retirado que decidió seguir la carrera de veterinaria—, Force Can es la primera empresa que ofrece este particular servicio en el país. “Hace dos años me enteré por Internet que una estadounidense había empezado un negocio especializado en detectar droga en casas luego de adiestrar a sus canes en esta labor, pues creía que sus hijos eran adictos a los narcóticos”, refiere Pareja. Aquella noticia lo impulsó junto con su colega a iniciar una labor cuidadosa, pero fructífera con las camadas de perros que ambos tenían: descubrir en ellas a los cachorros más hiperactivos y juguetones. Al final de la selección, quedaron dos (Pepe y Buffy). A diferencia de los canes entrenados para detectar fuertes cantidades de droga o explosivos, ellos fueron entrenados para diferenciar porciones mínimas de estupefacientes como la marihuana, la pasta básica y el clorhidrato de cocaína en la ropa y otros insospechados lugares. Aunque el negocio lleva apenas unos meses, los perros han realizado ya detecciones en cinco casas de la ciudad. Todas dieron positivo, explica Portalino. No obstante, Pareja explica que, antes que revelar una actividad prohibida, lo que su empresa busca es disuadir a los adolescentes en el uso de drogas con mucho tacto. “Nosotros llegamos a una casa a pedido de los padres, realizamos un barrido del lugar y, si encontramos drogas, lo confirmamos —agrega—. Allí acaba nuestra labor, porque no somos policías y queda únicamente en los progenitores tomar las medidas correctivas: nosotros no somos quién para juzgar a nadie”. Recientemente, Force Can realizó inspecciones en colegios y universidades del cono sur de la ciudad para demostrar a los estudiantes cuán fácil es encontrar narcóticos. Inspeccionaron las carpetas y en algunas de ellas los perros confirmaron la presencia de residuos de droga. “A través de esa acción, los docentes quisieron darles un mensaje educativo a sus alumnos”, dijeron los socios. Esta labor los ha llevado también a entablar diálogo con Cedro, con la cual en un futuro esperan dar charlas para prevenir el consumo de estupefacientes. *SON CAPACES DE TODO* Estudios científicos han comprobado que la capacidad olfativa de los perros es un millón de veces superior a la de los humanos y de eso dan fe los canes que, como los de Force Can, son utilizados hoy incluso para detectar materiales como los que componen los CD. En una demostración hecha para este Diario, Buffy probó fehacientemente cuál es su mayor virtud: halló un pantalón impregnado con droga dentro de un escritorio lleno de cachivaches. Al hacerlo, y tal y como se lo entrenó, el can se sentó a un lado de la ropa y aguardó por su premio: una felpa con un aroma similar al de las drogas, pero no peligroso. “Ellos no buscan estupefacientes, sino algo que se parezca al olor de la felpa, que es su juguete”, señala Portalino, confirmando que el entrenamiento de los canes dista mucho hoy del que se hacía en un inicio: volverlos drogadictos. De lejos, Buffy es capaz de saborear lentamente el inagotable aroma de su éxito. *Un trabajo vital para los hallazgos* Los equipos de canes que trabajan en las Fuerzas Armadas han logrado verdaderas hazañas y contribuido notablemente a la detección de sustancias y productos ilegales. El último grupo en hacer noticia fue el de la Intendencia de Prevención del Contrabando y Control Fronterizo de la Sunat, formado por los perros Harley, Amaru y Sonqo, los cuales descubrieron en setiembre del 2009 nada menos que cuatro toneladas de clorhidrato de cocaína líquida escondida en latas de alcachofa. El afinado olfato de los grupos de perros que tienen instituciones como esta es fruto de un entrenamiento que puede incluso llevarse a cabo en el extranjero, donde se los capacita para detectar droga en lugares tan rebuscados como al interior de bolsas con bentonita (un mineral que se usa para elaborar ladrillos). Cabe recordar que la Policía Canina participó en las labores de seguridad y detección de bombas en el aeropuerto Jorge Chávez durante la V Cumbre ALC-UE del 2008. *AL GRANO* “Debe hacerse con cuidado” *¿Qué beneficios puede traer el uso de este método de detección de drogas?* En cuanto a los colegios y universidades, es importante un servicio de este tipo, pues aporta a la labor de prevención, pero esta debe involucrar no solo a los maestros sino también a la policía y, sobre todo, a los padres de familia… *¿Y en el caso de la detección en casas?* En este aspecto sí es importante trabajar con cuidado, porque lo vital es preservar la confianza entre los padres e hijos. Los estudios clínicos dicen que lo primero que muchos padres hacen tras sospechar que sus hijos están metidos en drogas es llevarlos a hacerse una prueba clínica que, en la mayoría de casos, es negativa. *¿Debe primar, entonces, el respeto al espacio del joven?* Sí, esto debe de hacerse con cuidado y una vez que se hayan agotado todas las formas de detección y, sobre todo, confrontación. ¿Qué puede generar que se utilice este servicio y la persona resulte ser alguien que no usa drogas? Seguramente un fraccionamiento entre la relación entre padres e hijos… *¿Qué le recomendaría a un padre que cree que su hijo consume drogas?* Es importante que cuando exista esa sospecha, los padres acudan a un centro especializado, un hospital o una clínica para que se les brinde la asesoría necesaria para solucionar sus dudas. Sin embargo, lo más necesario es que exista un diálogo constante entre los miembros de la familia. *MILTON ROJAS VALERO.* PSICÓLOGO DE CEDRO LAS CIFRAS *54%* de los escolares limeños de entre 15 y 19 años que consumen drogas fuma marihuana, según un estudio del Centro de Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro). *20,4%* de ellos consigue esta y otras drogas en su propio centro educativo o en los alrededores. *41,8%* de encuestados que consumieron marihuana lo hizo por primera vez en la calle o en un parque, mientras el 26,9% lo hizo en un bar o discoteca. *17,9%* de los jóvenes que se iniciaron en el consumo de drogas lo ha hecho con éxtasis, según una investigación de Devida. *20%* de los consumidores de éxtasis lo hace dos veces por mes y, sobre todo, en época de verano, según el estudio de Cedro. EL DATO *Contacto en Force Can* Para obtener mayor información sobre este servicio (costos, horarios de visita, etc.) visite la página www.forcecan.com o llame al teléfono 99633-9226.