El Perú tuvo más nobles que ningún otro lugar de América

Nuestro país fue la colonia con la mayor cantidad de titulos nobiliarios, 127 en casi tres siglos. Mario Vargas Llosa es el primer peruano en recibir categoría de noble en 190 años

RONALD ELWARD
Editor y Genealogista

Cuando Simón Bolívar abolió los títulos nobiliarios en 1824, lo hizo porque creía que representaban un legado negativo de la Colonia.

Y aunque desde entonces no existen legalmente en el Perú, con el tiempo varias familias buscaron su rehabilitación y actualmente ocho peruanos ostentan títulos que vienen de aquella época.

De ellos, cinco son marqueses y cuatro condes. El ex canciller Fernando de Trazegnies Granda es el único que posee dos: 4º marqués de Torrebermeja y 6º conde de las Lagunas.

Su ancestro, José Juan Vázquez de Velasco y Ontañón, 4º conde de Las Lagunas, fue uno de los firmantes del Acta de la Independencia y, según la historia que cuenta él mismo, cuando sus padres descubrieron que un español había pedido que se le adjudique el uso de ese título, decidieron tomar cartas en el asunto.

NOBLEZA OBLIGA
Su familia no podía dejar ir así nomás algo tan vinculado a la historia del país y enjuició al supuesto impostor.

Pero los padres del ex canciller murieron antes de que la corte fallara a su favor, con lo que su hijo Fernando lo heredó en 1984.

Para él tener un título nobiliario es algo que tiene que ver más con la vida familiar y no con poseer un objeto de brillo social. “Tenerlo implica que ‘nobleza obliga’, y eso nos lleva a vivir con dignidad y a mantener un estándar de conducta”, expresó.

Su otro título, el de marqués de Torrebermeja, fue otorgado a don Juan Gelder de Calatayud, quien había sido corregidor de Chancay en 1727.

María Josefa (Chepita) de las Mercedes González de Orbegoso y Alvarado, es la 7ª condesa de Olmos. Para ella, un título es algo que vincula de manera muy especial a su familia con la historia del país.

Su antepasado fue el mariscal Luis José de las Mercedes de Orbegoso y Moncada-Galindo, presidente del Perú entre 1833 y 1836, e hijo de la 4ª condesa de Olmos.

“La nobleza impone una manera de ser humilde y sencilla porque es importante dar un ejemplo”, explicó.

PREMIOS AL SERVICIO
El primero de su familia en recibir el título fue don Juan de Berazátegui Viniegra y Corral, en 1690. Él había sido corregidor de La Paz y después se estableció en Trujillo.

Los nueve títulos que existen hoy en el Perú son solamente una fracción de los 127 que, según algunos cálculos, se crearon aquí durante la Colonia. Esto en gran medida simboliza la importancia que tenía Lima durante esa época. Detrás venían Cuba (104) y México (103).

Durante el Virreinato, los monarcas españoles hacían un reconocimiento especial al trabajo de sus mejores funcionarios, otorgándoles una posición, que podía ser de conde o marqués.

Con la Independencia, muchas familias volvieron a España, llevándose consigo sus nombres. Una parte de ellos están vacantes porque se quedaron sin descendientes.

María del Carmen Ortiz de Zevallos de Valle-Riestra desciende de don José Bernardo de Tagle y Portocarrero, 4º marqués de Torre Tagle, quien proclamó la Independencia en Trujillo en 1820 y fue presidente de la República entre 1823 y 1824.

Al ser la hija mayor en línea directa, la señora Valle Riestra podría ser la actual marquesa de Torre Tagle. Pero el título lo ostenta en Madrid una parienta lejana a quien la familia le ha permitido usarlo “porque ella lo necesita más, esa es su vida social, y nosotros aquí no necesitamos un título”, señaló con desprendimiento.

NOBLES EXTRANJEROS
Aparte de la nobleza colonial, en el Perú viven varios miembros de familias nobles europeas.

Un caso curioso son los nobles polacos que encontraron un nuevo hogar en el país, cuando muchos se vieron obligados a abandonar su tierra de origen después de la Segunda Guerra Mundial.

Los más conocidos aquí son Stanislaw, conde Potocki, y su esposa Rosa Larco de la Fuente, condesa Potocka, cuya familia fue dueña del castillo Lańcut, considerado uno de los más bellos de Polonia.

Otra aristócrata polaca muy conocida es María Rostworowski, pero no por razones sociales, sino por su trabajo como historiadora. Ella proviene de una de las más distinguidas y nobles familias polacas, sin título, y su primer esposo fue un conde polaco.

Alexandra y Desirée von Preussen son posiblemente dos de las personas de mayor abolengo en nuestro medio. Ellas son princesas de Prusia y bisnietas del último emperador alemán, Guillermo II.

Irónicamente, si contamos a los descendientes de los incas y otras casas reales prehispánicas, el Perú bien podría ser un país con su propia nobleza de sangre, de rango superior a la nobleza de privilegio, que surgió en la colonia.

Pero muchos de los documentos de estas familias se perdieron, y otros fueron incorporados a la nobleza española después de la conquista.

QUIÉN ES QUIÉN
Existen distintas clases nobiliarias
La posición más alta es la de príncipe, seguido de duque, marqués, conde, vizconde y barón. Pero esto varía según el sistema de cada monarquía.

En Francia, España y Inglaterra los duques son los nobles de mayor rango. En Alemania, Italia, Polonia y Rusia, son los príncipes.

Príncipe y duque tienen un origen latín. Un princeps en la Roma antigua era el líder del senado y un dux era un líder militar.

Marqués también tiene un origen militar pero germánico. Un marchis o markgraf defendía un territorio de los avances de musulmanes, vikingos u otros pueblos invasores.

La nobleza europea tiene su origen en estos tiempos oscuros del medioevo, entre los siglos IX y X. Con la Revolución Francesa en 1789 los últimos restos de este mundo feudal desaparecieron.

TÍTULOS EN EUROPA
Las familias reales tradicionalmente gobernaban y las nobles servían a la realeza. Por sus servicios reciben títulos que, en algunos casos, son similares a los títulos reales, como príncipe y duque.

Aunque hay diez monarquías en Europa, solamente España y Bélgica tienen la costumbre de dar títulos hereditarios.

En Inglaterra hoy en día solamente hay nueva nobleza a título personal, que no se puede heredar.

En la mayoría de los casos: Dinamarca, Holanda, Liechtenstein, Luxemburgo, Mónaco, Noruega y Suecia, la nobleza es una institución ya cerrada.

Solamente nuevos miembros de las familias reales pueden ser ennoblecidos, como en el caso de Suecia, cuando Daniel Westling se casó con la princesa Victoria.