Piezas de metal fueron halladas en la fortaleza de Marcahuamachuco en La Libertad

Las primeras investigaciones indican que estos objetos fueron parte de una ofrenda

Piezas de metal fueron halladas en la fortaleza de Marcahuamachuco en La Libertad

Diez pequeños personajes de metal y otros elementos ornamentales, que serían parte de una ofrenda, fueron encontrados en el sector Las Torres de la fortaleza Marcahuamachuco, en la provincia de Sánchez Carrión, en La Libertad, reveló hoy el director de la Unidad Ejecutora Nº 006, Guillermo Rebaza.

Las pequeñas figuras representan a personas de sexo masculino, ataviadas con gorros, orejeras y prendas de vestir, indicó tras señalar que algunos están sentados con las piernas cruzadas.

Se presume que para su fabricación se usaron moldes macizos de madera o piedra, sobre los que se vertió la lámina delgada de metal. También se encontraron pendientes laminados, cuentas y otros ornamentos que quizá formaron parte de collares adheridos a una especie de estandarte u otra superficie de tela.

Las primeras investigaciones indican que estos objetos fueron parte de una ofrenda hecha por la construcción de la primera torre que se localiza en el sector.

MOCHE, RECUAY Y WARI
Para el arqueólogo Guillermo Lumbreras, el estilo de estas piezas denota rasgos derivados de una de las sociedades clásicas del norte peruano como la Moche, desarrollada en lo que actualmente es el departamento de La Libertad.

Sin embargo, señaló que puede observar también cierta influencia de la sociedad Recuay (de Áncash) y algunas características preponderantes de la sociedad Wari (de Ayacucho).

Rebaza sostuvo que estos hallazgos brindan un nuevo panorama en el proceso histórico del área de Huamachuco y en las relaciones establecidas durante el Horizonte Medio (500 d. C.-900 d. C.).

Marcahuamachuco se encuentra en la ciudad de Huamachuco, a 3,200 metros sobre el nivel del mar y a ocho horas de la ciudad de Trujillo. Se presume que fue un importante centro económico y militar. Algunas de sus murallas de piedra se elevan por encima de los diez metros sobre una meseta de cinco kilómetros cuadrados.