Polémicos implantes mamarios PIP generan preocupación en Perú

Unas 341 unidades llegaron de Francia entre 2006 y 2007. Prótesis tienen silicona industrial y presentan alta tasa de rupturas

Polémicos implantes mamarios PIP generan preocupación en Perú

NELLY LUNA AMANCIO

Los cirujanos plásticos peruanos recuerdan que las prótesis de silicona de la marca francesa PIP (Poly Implant Prothese) ingresaron al mercado nacional con precios bajos y una peculiar estrategia de venta: para distinguirse de la competencia, la curvatura de sus implantes diferenciaba el seno derecho del izquierdo. Eso fue en el 2006, cuatro años antes de que las autoridades sanitarias de Francia descubrieran que estos implantes tenían una tasa elevada de rupturas y que, además, utilizaban silicona de uso industrial, diez veces más barata que la de uso médico.

En Europa ya se han registrado 1.143 rupturas de implantes PIP y 495 casos de reacciones inflamatorias. Otras 20 mujeres han denunciado sufrir algún tipo de cáncer, aunque las autoridades sanitarias europeas han precisado que “no se ha establecido que estos casos de cáncer estén relacionados con los implantes PIP”.

Esta empresa vendió 300.000 implantes, la mayoría en Europa y América Latina. En el Perú la marca francesa no tuvo mucho éxito. Según los reportes de Aduanas, entre el 2006 y el 2007 la representante de PIP en el país, Medsurgical Perú S.A.C., importó solo 341 unidades, pero hasta hoy las autoridades no saben dónde ni quiénes las adquirieron.

MARCAS E IMPORTADORAS
Cada año se realizan en el Perú, según Ricardo Delgado, jefe del servicio de cirugía plástica y reconstructiva del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), alrededor de 3.000 implantes de silicona. En el mercado nacional hay siete marcas con registro sanitario vigente: Sima (Colombia), Guangzhou (China), Silimedic (Brasil), Eurosilicone (Francia), Allergan (Costa Rica y Estados Unidos), Trulife (Irlanda) y Arion (Francia).

Walter Medina, representante de la empresa importadora de implantes Medstyle, sostiene que los precios de los implantes fluctúan entre US$550 y US$1.000.

El 85% del mercado nacional, según los galenos consultados, se concentra en marcas de Estados Unidos, Costa Rica y Francia. Con el mercado consolidado, cuando las prótesis PIP llegaron no tuvieron mucha acogida, no obstante ser francesas.

Medsurgical Perú S.A.C., empresa que inició sus actividades en el 2005, las importó solo entre el 2006 y el 2007. En marzo del año pasado venció su registro sanitario para el implante PIP y no lo renovó. Cinco meses después, según la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid), solicitó su baja de oficio y la empresa cerró. Sin embargo, en las mismas oficinas, con igual número telefónico y el mismo gerente comenzó a funcionar Medicaltech Perú S.A.C.

El Comercio se comunicó con la empresa y pidió una entrevista para conocer la cantidad exacta de implantes que se vendieron en el país. Respondieron que nos devolverían la llamada; a pesar de la insistencia, no lo hicieron.

DAÑOS Y RUPTURAS
Ante los últimos sucesos, las autoridades en Francia y España han recomendado a las mujeres con implantes PIP que se los retiren y en Argentina e Inglaterra han sugerido que se sometan a observación. ¿Qué se hará en el Perú?

El Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Digemid, ha informado que el registro sanitario de la prótesis PIP venció el año pasado, pero no ha precisado qué pasará con las pacientes que se colocaron estos implantes.

Consultados sobre el tema, en la Digemid explicaron que ellos no saben en qué clínicas o pacientes terminaron esas prótesis. Añaden que “cualquier consulta o duda sobre este implante debe ser realizada al médico de la paciente donde se colocó la prótesis”. Una opinión similar tiene el cirujano plástico Ricardo Delgado: “Se tiene que observar el implante y si no hay problema de rotura, no tendría por qué ser retirado”, señaló.

Sin embargo, hay voces que insisten en la necesidad de asumir una conducta precautoria. El médico oncólogo Julio Abugattás dice que recomendaría a sus pacientes que se las retiren.

El decano nacional del Colegio Médico, Juan Villena Vizcarra, también cree que las mujeres deben retirarse los implantes: “Si esta silicona industrial entra en contacto con el cuerpo, puede causar una infección”.

Alejandro Arrieta, economista experto en salud e investigador del Consorcio de Investigación Económica y Social (CIES), sostiene que el Minsa debe solicitar a la empresa importadora el registro de las prótesis que llegaron así como el destino que tuvo cada una. “Nuestro sistema de salud no contempla estas contingencias. Si surgen casos de rupturas, ¿quién asumirá los costos del cambio de prótesis u otros problemas que puedan aparecer? No hay un adecuado seguimiento a estos productos”, cuestiona.

SIN FISCALIZACIÓN ALGUNA
El jefe del servicio de cirugía plástica del INEN sostiene que cada año se realizan en el país alrededor de 3.000 implantes de mama, 95% en el sector privado (los que se realizan en hospitales públicos son básicamente reconstructivos). “Estamos hablando solo de las formales, porque hay una enorme cantidad de clínicas clandestinas que usan silicona industrial”, advierte.

Otro tema que las denuncias en Europa han puesto sobre el tapete es la falta de información sobre la práctica médica y estética en el sector privado.

Arrieta asevera que es un serio problema “no saber cuántos implantes ingresan, dónde se venden y cuántas intervenciones se realizan; si se hiciera un seguimiento adecuado, se podría conocer la incidencia de rupturas. Falta mucha información y fiscalización”, cuestiona.