La prevención sí nos sirve para combatir las heladas

En Puno ya hubo 12 muertes por neumonía, en Apurímac solo una. Profesionales preparados y educación son la vacuna contra el frío

La prevención sí nos sirve para combatir las heladas

VANESSA ROMO
Enviada especial

En Apurímac, el viento grita con la misma fuerza y violencia que en toda la sierra sur; que en Puno, por ejemplo. La temporada de heladas se ensaña sin distinción con los pueblos ubicados sobre los 3.800 m.s.n.m. Se lleva desde pastos hasta vidas.

Todo es igual, salvo que en Apurímac, con 70,3% de pobreza según el INEI, se ha registrado hasta la fecha un menor de 5 años muerto por neumonía. En Puno, con 60,8% en el mismo índice, ya son 12 los niños fallecidos.

La historia de las heladas es un círculo vicioso. La sociedad tiene fijado en el calendario, casi como fecha cívica, que en las últimas semanas de mayo se debe empezar a recolectar ropa e indignarse por tanta muerte que corre por la puna. Las autoridades prometen grandes presupuestos cuando los decesos ya ocurrieron y aseguran que el próximo año mejorará la prevención. Doce meses después, todo se repite.

En Huacullo, uno de los puntos más alejados de Apurímac, a 5.100 m.s.n.m., también conocen esa historia. Las heladas han comenzado hace un par de semanas y sus termómetros genéticos ya registran temperaturas bajo cero. El Senamhi ha previsto -10 °C para estos días. Aún faltan junio y julio, meses en los que se puede llegar hasta los -20 °C. En Huacullo conocen la historia pero saben que ha cambiado. El círculo vicioso se detuvo.

REFUERZOS SALVAVIDAS
Nazaria Quella, de 38 años, está enferma. Abrigada hasta la nariz con varios cueros de alpaca, controla desde su cama a sus cinco hijos para que se pongan la chompa, se amarren bien los zapatos y no se olviden del chullo. “Ya debo sanarme pronto, este frío ha llegado con fuerza”, dice entre las colchas. La helada es inevitable, pero ella asegura que está preparada.

“Nos han enseñado que en cuanto el niño empiece a toser y tener fiebre, hay que llevarlo a la posta”, dice como aleccionando. Nazaria ya los vacunó para que los pequeños no enfrenten las bajas temperaturas sin escudos.

El jefe de la Red de Salud de Antabamba, José Baca, señala que la respuesta de los padres de familia por reconocer los síntomas de las infecciones respiratorias agudas (IRA) y tratarlas correctamente está reproduciéndose por la región. En total son más de 300 establecimientos de salud que se reparten en las siete provincias. “La clave está en ubicar a profesionales en las postas, ya no solo técnicos”, dice Joel Merino, jefe de Defensa Nacional en la Dirección Regional de Apurímac I.

Además, las vacunas ya están repartidas en promedio en un 30% en la región. “La capacitación preventiva a los padres y los equipos itinerantes con profesionales, desde dentistas hasta pediatras, han mejorado la atención de las IRA”, dice.

En la posta de Huacullo, a 7 horas en bus de la capital de la provincia Antabamba, uno de los diez equipos itinerantes ha llegado desde inicios de este mes. La jefa de la posta, Melissa Ibáñez, solo lamenta la poca movilidad que hay para trasladar a los pacientes graves. “Pero nosotros igual salimos a monitorear a los niños que tuvieron gripe para evitar que se complique”, indica.

LA AYUDA CORRECTA
En Curanco, a 4.000 m.s.n.m. en la provincia de Antabamba, vive Reinaldo Caillahua. Él tiene dos hijas que juguetean por la pampa helada, aunque todavía el sol no se ha movido.

Reinaldo piensa cómo puede protegerse más del frío mientras saca el hielo endurecido en las llantas de su camión. “Hace un par de años nos llegó una ayuda de ropa, pero eran puros polos de playa. De qué nos sirve eso, lo tuvimos que usar como trapeador”, sentencia.

Pero aún faltan lugares por abastecer. En Escorno, comunidad del distrito de Chalhuacho, a más de 4.000 m.s.n.m. en Cotabambas, Andrés Moriano se queja porque no hay suficiente medicamento en la posta. “Aquí todavía nos falta personal y que nos ayuden con la movilidad”, dice Richard Ocampo, enfermero encargado de esta zona. En esta provincia fue donde murió el único niño víctima de neumonía.

En Huacullo ya son las 4 p.m. y el viento bajo cero empieza a agitar con demencia las espigas de ichu. Nazaria pide a los niños entrar a la casa. Al final, la prevención en todo nivel es lo que los salvará.

LAS CIFRAS
15.895 ATENCIONES POR IRA
Se registraron en la región. Los resfríos y faringitis no pueden ser detenidos pero son mejor controlados para evitar neumonías.

1.561 cobertizos
Ha construido el Ministerio de Agricultura en Apurímac para la temporada de heladas. Servirán para proteger al ganado.


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