Puno intenta sobrevivir a la implacable ola de frío

Hasta el momento han fallecido 65 personas por este problema y las tareas de vacunación tienen una cobertura apenas del 35%. El ganado también sufre

Por Carlos Fernández
Fotos: Miguel Bellido

En el Departamento de Pediatría del Hospital de Apoyo Carlos Cornejo Roselló, en Azángaro, los padres de la pequeña Rubí, de 1 año, Fidel Anagua y Yolanda Quispe, permanecen a su lado viendo cómo se recupera, luego de estar varios días internada debido a una fuerte neumonía. Ella estuvo a punto de morir, de ser un dígito más en las estadísticas.

El padre de la niña reconoce no haber prestado suficiente atención a los primeros síntomas de la infección respiratoria aguda (IRA) que la aquejaba. “Yo estaba más dedicado a atender a los animales”, dice.

Lo triste del caso es que se repite. Este Diario recogió testimonios similares de padres de familia en las áreas rurales de Azángaro, Lampa, Melgar, Huancané y Putina, entre otras provincias, donde la actividad agropecuaria exige una atención constante en esta época del año. Para muchos, la salud familiar, por falta de una adecuada información y por el difícil accesoa los servicio, pasa a un segundo plano.

Según el juez de paz de la comunidad Hanajquía (Azángaro), Daniel Calcina Huaracha: “Aquí, en el campo, los padres prefieren dar mayor atención al ganado, debido a que esa actividad les genera los únicos ingresos económicos para sostener a la familia”.

ESFUERZOS NO ALCANZAN
La falta de médicos especialistas y de equipamiento en hospitales es otra de las aristas del problema.

En la propia comunidad de Hanajquía, por ejemplo, el centro de salud es nuevo y de material noble, lo bastante grande como para atender a unos cuatro mil pobladores de localidades anexas. Un primer problema es que las localidades más distantes están a tres o cuatro horas de distancia a pie y el recorrido resulta toda una travesìa debido a las heladas. El segundo inconveniente es que el centro de salud apenas cuenta con dos camas y una camilla ginecológica. Tampoco hay personal suficiente: solo una obstetra, una enfermera y tres técnicos atienden a los pacientes.

Este panorama se repite en otros puestos de salud de la región Puno, especialmente en centros poblados y comunidades campesinas. La situación es relativamente mejor en las capitales distritales, adonde suelen ser derivados los pacientes.

El director adjunto de la Dirección Regional de Salud de Puno (Diresa-Puno), Héctor Marca Vera, reconoció las limitaciones del recurso humano para afrontar los problemas causados por las bajas temperaturas.

Existe, sin embargo, una alternativa que ya se comenzó a aplicar y que se denomina Atención Integral a la Población de Comunidades Dispersas y Excluidas (Aisped), en la que seis equipos de médicos recorren todo el departamento para brindar atenciones primarias.

La falta de recursos humanos también afecta las campañas de vacunación contra el neumococo, pese a la contratación de 290 enfermeras en abril de este año, quienes forman las brigadas de vacunación casa por casa. Hasta el momento las tareas de vacunación tienen una cobertura apenas del 35%, lo cual implica un retraso, pues en esta época del año ya debería haberse avanzado hasta el 50%, por lo menos.

ANIMALES EN PELIGRO
En Pisacoma (provincia de Chucuito), localidad ubicada por encima de los cuatro mil metros, las primeras dos horas de sol en la mañana no logran disipar la helada. Son pocos los pobladores que se atreven a salir de sus habitaciones para realizar alguna actividad. El frío es tan penetrante que los nervios y músculos rápidamente se ponen rígidos. Como en otras localidades cercanas —Capazo, Mazocruz, Kelluyo o Huacullani—, aquí las temperaturas han llegado a los 23 grados bajo cero en los últimos días.

Los bofedales y riachuelos en ese inmenso Altiplano permanecen congelados casi hasta el mediodía y, al igual que los pobladores, también los animales sufren la inclemencia del frío. El alcalde del distrito, Néstor Chino Coaquira, indicó que habría una mortandad del 5% entre las 100 mil cabezas de alpacas que habitan la zona. La cifra es realmente alarmante.

En todo Puno son cerca de 480 mil las alpacas que están en peligro debido a la falta de alimento y de cobertizos. Estas representan el 25% de los ejemplares que hay en la región. Entidades como Agrorural han anunciado el envío de paquetes de medicamentos, así como de pacas de forraje. El problema del frío en Puno es amplio y ataca por varios frentes. Los esfuerzos resultan insuficientes para resolver el problema.

CLAVES
1 Javier Paredes, subgerente del Comité Regional de Defensa Civil de Puno, informó que ya se avanzó el 70% en la distribución de ayuda humanitaria en zonas afectadas por las bajas temperaturas.

2 La ayuda enviada consiste en 37.589 buzos para escolares. El plan incluye la distribución de unas 13 mil frazadas.

3 Las localidades de Pisacoma, Huacullani, Kelluyo, Capazo y Mazocruz son las primeras en haber recibido la ayuda humanitaria.

4 En el caso de los animales afectados por el frío extremo, las crías son las que más sufren e incluso mueren. Apenas pueden soportar las bajas temperaturas unas horas.

EL DATO
Declaratoria es oficial
El viernes se oficializó la declaratoria de estado de emergencia en distritos ubicados sobre los 3 mil metros, así como en tres regiones de la selva y varios distritos de Lima.

La cifra de muertos va en aumento
En lo que va del año se han reportado un millón 871 mil 139 casos de neumonía en todo el país, según estadísticas recientes del Ministerio de Salud.

De estos, 22.568 casos corresponden a niños menores de 5 años. A la fecha, 211 niños han fallecido de neumonía. Junto con los ancianos, son los más vulnerables.

Según el reporte del pasado 10 de julio de la Dirección General de Epidemiología, han muerto de neumonía 409 personas. En Puno fallecieron 65 personas, en Arequipa 49, en Lima 39 y en Huancavelica 33, entre otros lugares.

Durante todo el 2009 fallecieron 489 personas de neumonía.


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