¿Por qué tenemos este tráfico tan caótico?

Estudio revela la problemática del sector, cómo, cúando y por qué los limeños tenemos que padecer diariamente por esta realidad

¿Por qué tenemos este tráfico tan caótico?
Por: *Alberto Villar Campos* ¿Qué hay detrás de aquella —bien ganada— mala imagen que tenemos hoy de los choferes de los ómnibus, coasters y combis que inundan una ciudad de pavimento caliente como esta? ¿Qué los llevó a ganarse esa fama de vivarachos, correteadores y prestos para la coima y la sacada de vuelta? Un trabajo de Claudia Bielich, investigadora del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), analizó esta problemática desde un ángulo certero e innovador: la influencia del sistema laboral de las empresas de transporte en el caótico tránsito limeño. En el estudio, para el cual se entrevistó a choferes, cobradores, accionistas, dirigentes y dueños de tres empresas del rubro (ver infografía), Bielich comprobó que la avezada forma de manejar de los primeros, que ocasiona incontables accidentes y congestión vehicular, es producto de la falta de un sueldo fijo y la inestabilidad laboral en la empresa para la cual trabajan. El resultado de ello, según las conclusiones, no podía ser peor, aunque sí evidente: hoy, las jornadas de los conductores y cobradores suelen ser de 15 o 17 horas, seis días por semana, y en ellas se debe luchar por recoger la mayor cantidad de pasajeros para obtener así mayores ganancias. *PROTAGONISTAS DEL LÍO* La especialista recuerda que el origen de la informalidad en el transporte público se originó en los tiempos de Fujimori, exactamente en julio de 1991, con la promulgación del Decreto Ley 651, que permitió a cualquier persona natural y jurídica prestar este servicio. “Nació como una solución a la poca oferta del transporte que había en aquel tiempo, pero terminó con una caótica sobreoferta”, sostuvo. Esta realidad dio origen a tres personajes que hasta hoy se incluyen dentro de la problemática: la empresa a la que, por ley, cada municipalidad autoriza una determinada ruta de transporte (en la capital es el concejo metropolitano); el propietario de un vehículo destinado a prestar el servicio; y el operador del mismo o chofer. En la mayoría de casos, explica Bielich, son los propios dueños de los carros quienes los manejan. De acuerdo con el estudio, son las empresas formales, como Etupsa, las que brindan una mayor estabilidad al conductor, pues estas son responsables del mantenimiento del vehículo, gasolina, multas e incluso la alimentación de sus trabajadores. Sin embargo, el mayor porcentaje del transporte público, las coasters y combis, delegan esto al propio chofer. “De esta manera —indicó Bielich— estos deben manejar y crear sus propias reglas y la lucha por captar más pasajeros”. “Además, las empresas formales y las que no tienen unidades suelen castigar monetariamente a los conductores si es que no llegan a un lugar en un tiempo específico; pese a que es un intento de ordenar el transporte, esto puede alentar la competencia irresponsable”, agregó. *PARADOJA MONETARIA* Aunque saludó la investigación de Bielich, Omar Calderón, presidente de la Asociación de Empresas de Transporte Urbano Masivo (Asetum), negó que los choferes trabajen 17 horas seguidas por jornada. Además, consideró que la Municipalidad de Lima es la responsable del caótico estado del transporte público, pues en la actualidad brinda autorizaciones de rutas por periodos breves, lo cual impide que las empresas puedan adquirir unidades propias. “Nos niegan los préstamos para comprarlas porque no saben si dentro de seis meses nos ampliarán la concesión”, dijo Calderón. Paradójicamente, agregó que los transportistas de coasters y combis prefieren trabajar en esta suerte de informalidad, pues así ganan más dinero del que obtendrían con un sueldo fijo en una empresa que los contrate. Bielich, empero, consideró que este pensamiento solo lleva a una cosa: que los choferes sacrifiquen tiempo y salud para conseguir estabilidad económica. *REACCIONES* “Ahora cualquiera puede sacar su licencia de conducir en tres horas; por esa razón, y aunque queremos contratar buenos choferes, no sabemos realmente dónde encontrarlos”. *OMAR CALDERÓN. ASETUM* “Nuestro objetivo como empresarios es tener a todos los trabajadores del transporte público en planilla, pero para eso necesitamos estabilidad jurídica”. *JULIO RAU RAU. CORP. NAC. DE EMP. DE TRANSP.*

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