En remozados colegios emblemáticos hay poco acceso a laptops e Internet

El Comercio comprobó que salones de cómputo casi no se usan. En varios planteles continúan obras pese a que ya han sido reinaugurados

En remozados colegios emblemáticos hay poco acceso a laptops e Internet

Por Katherine Subirana Abanto

Cuando en abril último reinauguraron el colegio Elvira García y García en Pueblo Libre, Camila y sus amigas de segundo de secundaria se emocionaron. Tendrían mejores aulas y computadoras personales. El paquete venía completo, según había anunciado el presidente Alan García y las autoridades del centro educativo.

Pero la sonrisa de emoción se les fue borrando paulatinamente del rostro. Pasaban los días y ni Camila ni sus compañeras podían manejar ninguna de las 225 laptops que el Ministerio de Educación destinó para su colegio. Incluso, poco antes de salir de vacaciones por Fiestas Patrias, tampoco podían.

¿La razón? Falta terminar de adecuar la instalación para que ellas puedan acceder al Centro de Recursos Tecnológicos (CRT), el lugar donde, se supone, el alumnado debería estar llevando algunos cursos de manera interactiva, utilizando laptops con acceso a Internet y proyectores multimedia. La infraestructura se concretó, pero sin los recursos educativos listos e implementados. Las mejoras llegaron a medias.

MÁQUINAS APAGADAS
El caso del Elvira García y García no es el único. Durante el recorrido que este Diario hizo a lo largo de la primera quincena de este mes por 6 de los 11 colegios emblemáticos ya reinaugurados, pocos alumnos dijeron que habían entrado a clases en el CRT y que tan solo lo hicieron una o dos veces. Eso se pudo constatar en los colegios Alfonso Ugarte (San Isidro), Melitón Carvajal (Lince), María Parado de Bellido (Rímac), Juana Alarco (Miraflores) y Mariano Melgar (Breña).

En el María Parado de Bellido, ocho alumnas del primero de secundaria acompañaron a El Comercio en la búsqueda del salón de CRT. Ellas tampoco sabían dónde quedaba. En dicho centro educativo este Diario no pudo ubicar al director. Funcionarios del plantel dijeron que se encontraba en una ceremonia.

En el Alfonso Ugarte, a pesar de haber sido reinaugurado en marzo, eran pocos los alumnos que habían usado la mencionada aula. El director del colegio, Pedro Ruiz, afirmó que todo estaba operativo y permitió al equipo periodístico entrar a la clase de inglés del primero F de secundaria, que se desarrollaba en el CRT. La maestra encargada aseguró que no era la primera vez que los 30 alumnos que llevaban el curso usaban los recursos. Sin embargo, algunos estudiantes refirieron que era la primera que podían usar las computadoras e incluso varios de ellos no sabían ni encenderlas.

El viceministro de Gestión Institucional, Víctor Raúl Díaz Chávez, ha dicho que es entendible que el proceso de implementación de las innovaciones tecnológicas y educativas demore un poco. “Deberían resaltar que después de 50 años se está trabajando por la educación”, dijo Díaz Chávez.

Pero los padres de familia reclaman que no hubo claridad en la información de los plazos para la implementación de dichas mejoras. “No es posible que a mitad de año mi hija, que está en segundo de secundaria, no haya entrado al salón de cómputo”, sostuvo Flor de María Guzmán, madre de familia del María Parado de Bellido.

UNA INAUGURACIÓN SEMANAL
La misma opinión comparte el educador León Trahtemberg. “El presidente Alan García inaugura una nueva obra cada semana, así no esté terminada. Los colegios debieron inaugurarse con la infraestructura lista, las computadoras completas, un plan de estudios bien diseñado para trabajar con ellas, los profesores bien capacitados para esos temas y el mobiliario completo, no antes”, señala tajantemente.

Además, durante el recorrido de El Comercio, ninguno de los colegios visitados contaba con línea telefónica o Internet. En todos ellos, sus funcionarios respondieron que las instalaciones de esas líneas estaban demorando más de lo esperado.

En algunos locales se estaban completando detalles de la infraestructura. En el Elvira García y García estaban cambiando el cerco perimétrico, pues al momento de la reinauguración se mantenía el antiguo. En el Juana Alarco se estaba concluyendo parte del mismo y en el María Parado de Bellido se estaba tumbando un sector del cerco con el que se reinauguró el plantel y levantando otro. Esto, según algunas profesoras, porque no se habían puesto bien las bases. Todas esas refacciones se hacían en horas de clase.

Finalmente, en el caso del Mariano Melgar, los alumnos seguían estudiando en un plantel de al lado mientras los obreros trabajaban, a pesar de que dicho colegio ya había sido reinaugurado.

Durante el recorrido por seis colegios emblemáticos durante la primera quincena de este mes, El Comercio comprobó que en las entradas de estos planteles están solo las placas de las inauguraciones de sus respectivas remodelaciones y no las originales de las fundaciones. ¿Qué pasó con ellas?

Profesores y alumnos consultados no dieron razón. Al respecto, el viceministro de Gestión Educativa, Víctor Raúl Díaz Chávez, dijo que la prensa se centraba en temas poco importantes.

Sin embargo, Ricardo Cuenca, investigador del Instituto de Estudios Peruanos, afirmó que esto puede constituir un cálculo político. “Ya no serán las grandes unidades escolares de Odría, sino los colegios emblemáticos de Alan”, señaló.

LAS CIFRAS
59% de limeños dijo que la remodelación de antiguas grandes unidades escolares ayudará a solucionar el problema de la educación, según una encuesta de abril de El Comercio, hecha por Ipsos Apoyo.

34% de los encuestados pensaba entonces que la educación había mejorado durante el gobierno de Alan García. El 54% creía que el sistema educativo seguía igual y un 10% consideraba que había empeorado.

LA FRASE
El colegio está bonito; la educación no ha cambiado
ROSA PELÁEZ. MADRE DE FAMILIA DEL COLEGIO ELVIRA GARCÍA Y GARCÍA

REACCIÓN
La remodelación es una buena medida porque se ha puesto énfasis en colegios que en su época demandaron una inversión importante y que después cayeron en el olvido. Pero hay que reconocer que aún están pendientes grandes procesos de mejora educativa; por ejemplo, la capacitación de los maestros y la mejora del currículo. Se requiere un diseño integral para que el cambio no quede solo en buenas intenciones”.
HUGO DÍAZ. ESPECIALISTA EN EDUCACIÓN