"El Rooney del pueblo" es la principal carta de Corea del Norte ante Brasil

El delantero Jong Tae-Se ama la ropa cara y nunca sale sin su iPod o sin su laptop, lujos que en el país que representa están reservados solo para altos funcionarios del gobierno

"El Rooney del pueblo" es la principal carta de Corea del Norte ante Brasil

Le dicen el “Wayne Rooney norcoreano”, pero se comporta más como David Beckham. Ama los autos, el rap, la ropa y cambia de peinado a la velocidad de la luz. El artillero de Corea del Norte Jong Tae-Se no es un norcoreano promedio.

Nacido y criado en Japón, el delantero de 26 años nunca ha vivido bajo el régimen comunista de Corea del Norte y dice que no planea hacerlo. Le encanta salir de compras, practicar snowboarding y sueña con encontrar la versión coreana de las Spice Girls para casarse con ella.

Pero viste la camiseta de la República Popular Democrática de Corea con orgullo y se conmueve hasta las lágrimas cuando escucha el himno del país. El chico de Nagoya podría convertirse en el más grande futbolista de Corea del Norte desde que Pak Doo Ik anotó el gol que eliminó a Italia del Mundial de 1966.

“Es japonés pero no es japonés. Es surcoreano pero juega con el equipo de Corea del Norte, es ciudadano de Corea del Norte pero vive en Japón. Todas estas cosas son muy difíciles que el mundo las comprenda”, dijo el martes en Tokyo su amigo y biógrafo Shin Mu Koeng.

¿CÓMO ES ÉL?
En la cancha, Jong es rápido y agresivo y el mayor anotador de Corea del Norte con 16 goles en 24 partidos internacionales. Su impresionante juego le ha valido comparaciones con el del artillero inglés Wayne Rooney entre los medios de Corea del Sur.

Colecciona zapatillas y se considera a sí mismo un esclavo de la moda. El miércoles, estaba entrenando con el cabello peinado con gomina pero al día siguiente se lo había afeitado.

Así es como se ve a sí mismo dentro de cinco años: conduciendo un carro como el de cualquier estrella de rap, con una cantante de Wondergirls —la versión coreana de las Spice Girl— a su lado y jugando para alguno de los grandes clubes europeos.

Jong pudo haber jugado en Corea del Sur o Japón, pero eligió Corea del Norte.

EL COREANO-JAPONÉS
Nacido en Nagoya en una familia de ascendencia coreana, heredó la nacionalidad surcoreana de su padre pero fue criado y educado en la comunidad pro norcoreana de su madre.

Se cuenta entre los cerca de 600.000 “zainichi”, un grupo étnico de coreanos que viven en Japón como residentes de largo plazo, muchos de los cuales están en su tercera o cuarta generación como descendientes de obreros o reclutas que han vivido ahí desde la época en que Japón colonizó Corea.

Su primer lenguaje puede ser japonés, pero Jong y el mediocampista An Yong Hak fueron criados en la comunidad zainichi, asistiendo a escuelas donde enseñan coreano y prometen lealtad al líder Kim Jong Il.

Dice que nunca viaja sin su iPod, su computadora portátil y su Nintendo, muchas curiosidades para sus compañeros de equipo porque en el país solo existe un canal de televisión estatal y donde esos lujos están reservados para altos funcionarios del gobierno.

Su compañeros visitan su habitación pidiéndole oír su música y jugar Super Mario, toman prestados sus libros, sus zapatillas para correr Nike fluorescentes y escuchan sobre su vida en la J-League (liga japonesa), incluyendo cuánto dinero gana.