Wikileaks: CGTP acusó al Gobierno ante la Embajada de EE.UU de alentar violencia

Mario Huamán dijo que el ex congresista aprista Carlos Aponte organizaba sindicatos anti federación de trabajadores de construción civil

Wikileaks: CGTP acusó al Gobierno ante la Embajada de EE.UU de alentar violencia

JUAN AURELIO ARÉVALO

Aparecen en grupos de tres o cuatro olfateando cuanta obra en marcha se cruce por su camino. Se identifican como trabajadores de un sindicato y, sin mayor preámbulo, exigen dinero y su contratación. Si el pedido no es atendido, regresan con refuerzos y armas de fuego. Amenazan, atacan y, si es necesario, paralizan la obra hasta lograr su cometido.

Hace tan solo tres días la última batalla campal entre bandos contrarios de construcción civil por el control de un condominio habitacional en Asia dejó un muerto, un herido y 65 detenidos. Apenas tres semanas atrás, El Comercio reveló que en los últimos trece meses la Policía Nacional desarticuló veinte bandas criminales dedicadas a extorsionar y cobrar cupos a empresarios constructores. En el 2009 la guerra entre mafias dejó 30 muertos y en los primeros tres meses del 2010 la cifra aumentó a 40. Si bien los números dan para el espanto, la Embajada de Estados Unidos ya tenía el radar puesto en el asunto desde hace mucho tiempo. El cable N°114476 del 5 de julio del 2007 da fe de ello.

VINCULAN AL GOBIERNO
El recuento de arrestos, asesinatos y hasta un secuestro marcan el inicio de la nota diplomática. El entonces presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), Lelio Balarezo, calculó que alrededor de 15 mafias operaban en Lima y advirtió que las obras se podrían encarecer hasta en un 30% debido a las amenazas.

El secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Mario Huamán, explicó al oficial político de la embajada que los problemas se remontaban a 1992 cuando el ex presidente Alberto Fujimori “organizó bandas de jóvenes desempleados en el Callao para pelear contra trabajadores de construcción”. Al caer el régimen se fragmentaron hasta transformarse en organizaciones criminales. Una de las cabezas detrás de los delincuentes sería el expulsado secretario del Sindicato de Construcción Civil de Lima, Vicente Aponte, arrestado en mayo del 2002, cuyos allegados, según Huamán, intentaron volar su casa y su auto y lo amenazaban de muerte semanalmente.

“Huamán asegura que la violencia en la industria se está incrementando porque hombres como Aponte reciben fondos encubiertos del gobierno de García, que busca socavar grupos de la sociedad civil como la Federación de Trabajadores en Construcción Civil (FTCC). Aponte dijo que el pagador es Carlos Armas, un ex congresista aprista del Callao, quien perdió la reelección en el 2006 y regresó al Callao a organizar sindicatos antiFTCC”.

Sin embargo, el propio Armas negó estos cargos ante el oficial político en una reunión el 1 de junio del 2007. Dijo que las amenazas siempre han sido parte del sector, pero el conflicto se convirtió mortal hacía tres años (2004) cuando el ‘boom’ económico permitió a los criminales comprar armas y obligó a las constructoras a contratar más personal de seguridad.

BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN
Juan Sheput, ministro de Trabajo del régimen de Alejandro Toledo, coincidió con Armas. En una reunión con el oficial político, del 14 de junio del 2007, aseguró que las constructoras solo daban cabida a un reducido número de trabajadores de confianza, limitando las oportunidades de obreros desempleados que reaccionaban con violencia.

Fuentes del Ministerio de Trabajo también rechazaron que los actos delictivos tengan una motivación política. Explicaron que desde febrero del 2007 la CGTP había impedido con éxito que su principal rival, la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP), registre nuevos sindicatos de construcción ante el ministerio. Destacaron que la CTP está afiliada al Apra y aun así, la entonces ministra del sector Susana Pinilla (ligada al partido de gobierno) se mantuvo neutral en la disputa. Al final, la Embajada de EE.UU. descartó cualquier intromisión del gobierno para generar hechos delictivos y vaticinó, con acierto, que la violencia continuaría.

SEPA MÁS
El Comercio intentó comunicarse con Mario Huamán, pero se encontraba de viaje. Hizo lo propio con el secretario de organización de la FTCCP, Luis Villanueva, sin recibir respuesta. Sin embargo, una fuente cercana a Huamán recordó que en setiembre del 2008, el dirigente divulgó un audio en el que Vicente Aponte afirmaba haberse reunido con el presidente Alan García. Huamán denunció que la cita fue para coordinar un complot contra los dirigentes de la CGTP, pero Mauricio Mulder, el gestor del encuentro, desmintió tajantemente tal acusación.

LA CIFRA
622 Personas fueron detenidas en delito flagrante entre febrero del 2010 y febrero del 2011. De ellos, 33 tenían requisitorias. Todos permanecen en la cárcel.