Apagar el smartphone una noche a la semana aumenta la felicidad

Las personas que desconectan sus teléfonos dedican más tiempo a su familia y a mejorar su vida social, reveló un estudio

Apagar el smartphone una noche a la semana aumenta la felicidad

Un estudio de la Harvard Business School sugiere que evitar el uso de smartphones aunque sea solo una noche a la semana incrementa nuestra felicidad, nuestra productividad y nuestra efectividad en el trabajo, informó ‘El Confidencial’ de España.

Leslie Perlow, profesora de liderazgo y estudios organizacionales en la institución, investigó la influencia de estos aparatos y diseñó un experimento en el que participaron a 1400 empleados del Boston Consulting Group a lo largo de tres años. La experiencia consistía en que los sujetos evitaran usar el teléfono de tercera generación como mínimo una noche a la semana.

Muchos declinaron apagar su teléfono una noche a la semana para no perjudicar su trabajo.

Los que sí lo hicieron dijeron sentirse más satisfechos con su trabajo y con el descanso en casa, y las cifras demostraron que estaban empezando a ser trabajadores más productivos. Del mismo modo, una gran parte de ellos empezó por propia iniciativa a practicar más el apagón telefónico con más frecuencia y durante lapsos más prolongados de tiempo.

A los tres años, un 59% de los sujetos experimentales aseguraron sentirse identificados con la afirmación “Me gusta llegar al trabajo por las mañanas”, frente al 27% que lo afirmaba sin haber adquirido la costumbre de apagar su teléfono.

La satisfacción laboral también demostró estar relacionada con esta desconexión tecnológica: el 78% de los que la practican aseguró sentirse contento con su propio puesto de trabajo. Esta cifra fue de 67% entre los que solo desconectan su teléfono de vez en cuando y al 49% entre aquellos que no participaron en el experimento.

La satisfacción no es por apagar el teléfono en sí, sino porque quienes lo hacen dedican más tiempo a su familia y a mejorar su vida social. Los sujetos experimentales tendieron a invertir el tiempo que antes dedicaban a consultas online –relacionadas con el trabajo– a hacer planes con otras personas.