Carlos Raffo: “En Twitter soy sutil, irónico, sarcástico... soy 100% yo”

El congresista fujimorista asegura que nunca ha insultado a nadie en esa red social y aceptó que estas sean reguladas por el Pacto Ético Electoral

Carlos Raffo: “En Twitter soy sutil, irónico, sarcástico... soy 100% yo”

FERNANDO LOZANO CH. @ferlozan
Redacción online

Para tuitear utiliza la aplicación Ubertwitter de su BlackBerry personal y solo tiene otro teléfono que le da el parlamento. Le imaginábamos, al menos, unos cinco; un iPhone quizás. Y para editar sus videos esperábamos una sofisticada MacBook, pero solo hace “edición de batalla” en su Lenovo. Carlos Raffo no es un congresista ‘2.0’ necesariamente, aunque sea uno de los políticos que más presencia tiene en la red de información en tiempo real.

Se ufana de tener más de 5 mil ‘followers’ (seguidores en Twitter) aunque Alejandro Toledo, por ejemplo, tenga más del doble. Hasta su jefa Keiko lo supera con sus tuits aburridos. Igual Raffo se crece al punto de retarte a probar que no le dijo “la Gamarrita” al ex Procurador Ronald Gamarra, aunque en el registro de la red social es fácil demostrar que sí lo hizo. Este es @carlosraffo por él mismo.

¿Usted también tiene un personaje en el Twitter?
No, yo soy yo, al 100 por ciento. El Twitter para mí es una fuente para transmitir y recibir información. Ya no tengo que llamar a una agencia de noticias o buscar en el Congreso a un periodista, me basta lanzar un mensaje de 140 caracteres y a los 5 minutos me están llamando. Estoy ya más de un año en Twitter y lo que he estado haciendo es experimentando, conociendo la herramienta para usarla para la campaña electoral.

¿Cuando termine la campaña ya no usará Twitter?
No, claro que la usaré. Para un político es una herramienta, un ‘focus group’ online. Puede salir una ley en el Congreso y tienes opiniones inmediatamente. Tienes la posibilidad de saber cómo está respondiendo el mercado en tiempo real y eso para una persona de marketing como yo es fabuloso. Es una revolución en la información.

Muchos lo han criticado por tuitear mucho, en medio de las sesiones del Congreso…
Levantar un tuit te demora en la práctica 15 segundos. Como son 140 caracteres no te distrae. Yo a veces provoco reacciones. Quiero saber qué opina la gente de la pena de muerte, y lanzo un tuit a favor de eso, y sé por dónde me van a atacar. Muchas veces he experimentado poniendo opiniones que no necesariamente son las mías, como comentarios sueltos pero muy pensados para generar una reacción. Tengo una actitud provocadora, pero no porque sea un peleador del Twitter sino porque quiero medir reacciones.

Pero sí tenía un personaje que era Kung Fu Panda [la imagen que hasta ayer identificaba su cuenta].
Carlos Raffo tiene dos facetas: una Kung Fu y una Panda. Puedo estar discutiendo pero yo nunca insulto, le entro al debate, no me corro. En segundo lugar, si alguien me plantea un tema para que le explique, puedo plantear la otra faceta. Ya he pasado los 5 mil ‘followers’. Cada vez que digo algo 50 personas me insultan, pero es el 1%. Mi mensaje está pasando limpio al 99% por ciento.

Usted llamó a sus ‘trolls’ [usuarios que molestan y provocan] a que participen en una entrevista suya en la radio. ¿Lo llamaron?
Buscaba sintonía, nada más, porque a través del llamado a los ‘trolls’ todo el Twitter se enteró. Me quieren sacar el ancho pero no se dan cuenta de que están retransmitiendo mi mensaje. Y un mensaje que lancé a 5 mil, en 5 minutos lo tienen 50 mil personas. Al retuitearme [reenviar su mensaje] me están haciendo un favor. Los que más me atacan son los que más me difunden. Son mi ejército de propaganda, y no se dan cuenta de eso.

¿Y usted elige sus adversarios?
Ah, pero por supuesto, eso es una herramienta de buscar ‘followers’. Y yo selecciono a quién le respondo.

Me llama mucho la atención el intercambio de tuits con el ex procurador Ronald Gamarra (@ronaldgamarra)…
Pero él siempre se corre. Me ataca cuando no estoy pero cuando llego él sale corriendo. Es un palomilla de Twitter cuando uno no está.

¿Él sería uno de sus ‘trolls’?
Me ataca permanentemente pero no le entra al debate. Yo lo pongo en evidencia pero se queda calladito porque hay un canal que nos está llamando para debatir.

Pero él es moderado y usted en una ocasión le ha dicho “la Gamarrita”…
No, Gamarrita. Nunca le he dicho “la Gamarrita”. Revísalo por favor. Eso fue cuando él salió a retuitear el mensaje del MOHL, que yo le dije “vocero del MHOL detected”, que es un término que se usa en el Twitter cuando pones en evidencia a alguien. Claro que me cayeron cien encima. Yo no le he dicho maricón.

¿No cree que los políticos se exceden al expresarse en el Twitter?
Yo he contestado, he debatido, pero nunca vas a haber encontrado un insulto de mi parte. Si tú revisas mi timeline [sus mensajes], yo te reto a encontrar un insulto. A mí sí me insultan 200, pero cuando me hacen un ataque creativo lo premio y escribo ES FINO. A veces los ataques son simples y sutilmente contesto, pero no llego al insulto. Revísalo por favor. No he puesto “La Gamarrita”. [En la imagen que acompaña esta nota se puede ver que sí lo hizo]

Juraría que lo he visto…
Una vez le puse algo así. Cuando él escribió “Montesinos, agarra a tu testaferro”. Y yo le respondo, “Abimael, agarra a tu hembrichi” [sic, las frases reales están en la imagen]. Ahí, por ejemplo, sí le doy. Si te das cuenta, a veces el calor del Twitter te lleva a entrar un poco.

¿Fuerza 2011 firmó el Pacto Ético Electoral?
Entiendo que sí. Pero vuelvo al tema, quien está siendo agredido soy yo. Uno no es perfecto, en el calor del debate se te puede pasar la mano, pero yo soy sutil, irónico, sarcástico.

¿El uso de las redes sociales también debería ser incluido en el Pacto Ético Electoral?
Creo que sí, pero no hay que convertir el debate político en guerra sucia. La línea es muy delgada. Yo puedo contestar. Me dicen “eres el vocero de un ladrón, asesino”, y yo respondo.

El sistema de comunicación del Twitter permite romper fácilmente la línea. Debería ser reforzada con el Pacto Ético…
Si se establecieran normas claras, porque no existen, yo encantado de someterme a ellas. Yo creo que en el Twitter tienes que actuar con inteligencia, con la cabeza, no con el hígado. Hay mucho hígado en el Twitter.

Usted se aprovecha de esos vacíos legales. Recuerdo el caso de la foto de su cédula de votación municipal que publicó…
Eso fue un experimento. La reacción fue mucho más fuerte de lo que me esperaba, yo estaba experimentando y no tuvo ninguna trascendencia política para mi grupo. Yo ya sabía que había un vacío legal.

¿Ha bloqueado alguna vez a algún seguidor que lo ha molestado mucho?
A nadie (enfatiza). Ni uno solo. Y no lo haré. Cuando uno se sube al ring, no puede pretender salir sin una bala, o sin un golpe en la nariz. Cuando uno entra a una red de esta naturaleza tiene que asumir sus costos y oportunidades y yo las asumo al 100 por ciento. Pero es una herramienta muy valiosa. Hay gente que todavía no sabe usar el Twitter. Yo trato de sacarle el jugo a la herramienta.

¿Keiko Fujimori sabe usar el Twitter?
Hay perfiles. Hay personalidades. Keiko es quien es. Ella no va a contestar ningún insulto. Lo usa para transmitir información. Ella tiene instalado el Twitter en su BlackBerry. Por falta de tiempo no tuitea mucho, pero sí en oportunidades importantes.

Usted ha dicho que es el pararrayos del Fujimorismo. ¿También es el pararrayos virtual?
Por su puesto. Yo no estoy en el fujimorismo desde ahora. Yo estoy desde el 2001 y me han dicho de todo. Para mí los insultos de hoy son caricias.

He visto algunas iniciativas para que le hagan ‘unfollow’ masivo. ¿Qué pasaría si se queda con 100 seguidores?
Un par de veces han querido hacer eso. Yo los retaba y se iban diez, pero llegaban 50. Ya han fracasado en sus intentos de ‘unfollow’ [invitaciones a que dejen de seguirlo], porque, justamente, hay gente que viendo eso llama a sus amigos y les piden que se conecten a Raffo. Al final, lo que están haciendo es victimizarme.

¿Si hay otra campaña así no cree que vaya a funcionar?
No, no le tengo miedo al ‘unfollow’. Estamos en un mundo libre. Si quieren me siguen, sino no. Pero los que a mí me interesa que me sigan, que son los periodistas, no me van a hacer ‘unfollow’.

¿Tiene alguna meta de seguidores?
Comencé lento y ahora subo 500 ‘followers’ mensuales. Es una herramienta de campaña. Cuánta gente ha visto ‘el panda canta’ y ahora yo tengo videos separados. Me sirve como herramienta directa. Pero ojo, para mí el Twitter no es grupo objetivo final, es un medio transmisor del mensaje. Es un medio para rebotar, un trampolín del mensaje. Solo eso. Por ejemplo, esta entrevista que me haces me va a dar mil ‘followers’.