Manual psiquiátrico reduce frontera entre la locura y la salud mental

Última versión de este tratado se publicó hace 16 años y suele impactar decisivamente en el diagnóstico de enfermedades mentales en todo el mundo

Manual psiquiátrico reduce frontera entre la locura y la salud mental

La revista internacional Journal of Mental Health cuestionó los parámetros que se deberían tomar en cuenta para determinar si una persona padece o no de un problema psiquiátrico, según la versión preliminar de un prestigioso manual de trastornos mentales.

El tratado en cuestión se llama Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V) y es publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

Mental Health plantea abiertamente la discusión de si tras la puesta en marcha de estos nuevos parámetros alguien podría ser considerado normal.

Los trastornos que se han incluido en esta nueva versión del DSM-V son tantos que muchos psiquiatras creen que las barreras entre un enfermo mental y alguien considerado normal se han desdibujado para siempre.

MÁS INVESTIGACIÓN
La revista Mental Health argumenta principalmente que no se ha estudiado lo suficiente las categorías que el manual dará a conocer en el 2013, cuando se publique la versión final.

El problema, según la revista científica, es que el DSM-V incluye una nueva variedad de enfermedades que convertiría comportamientos considerados comunes por la mayoría de personas en una enfermedad mental.

Por ejemplo, “en la nueva edición, las pataletas de un niño y el dolor derivado de la pérdida de un ser querido podrían ser definidas como problemas de salud mental”, escribe en la revista Jerome Wakefield, del Departamento de Psiquiatría de Nueva York.

REPERCUSIÓN DEL DSM-V
El manual psiquiátrico tiene la capacidad de impactar decisivamente en el mundo de la salud mental a nivel mundial, ya sea de manera positiva o negativa, con o sin intención.

Para explicar la relevancia del contenido de un tratado como este, el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, Jerónimo Saiz, aclaró a BBC Mundo que los diagnósticos de su profesión son puramente clínicos y se rige por agrupaciones de síntomas.

“En otras ramas de la medicina se puede contrastar a través de exploraciones complementarias como análisis o pruebas de imágenes, pero en la psiquiatría no hay un parámetro que sea objetivo, que sea capaz de admitir o descartar el diagnóstico”, afirmó Saiz.

El experto también subrayó que el DSM-V “tiene grandes consecuencias a la hora de procedimientos legales o bajas laborales”.

A FAVOR Y EN CONTRA
Dentro de los mayores críticos del manual está quien tuvo a su cargo la anterior versión del tratado, el DSM-IV, Allen France.

El especialista afirmó en un editorial de Los Angeles Times que desde la pasada edición los desórdenes de déficit de atención, autismo y desorden bipolar en la infancia se diagnostican más de lo que se debería.

Por su parte, Saiz advirtió que esta versión del DSM-V es aún una versión preliminar, que está abierta a revisión “y que cualquier persona, profesional, enfermo, paciente o familiares, puede enviar sus sugerencias sobre cambios”.

Otra opinión contraria señala que gran parte de los cambios implican un sistema de diagnóstico más amplio y negativo. “El lago de la normalidad se encoge hasta convertirse en un mero charco”, explicó la psicóloga del Instituto de Psiquiatría del” King’s College”:http://www.kcl.ac.uk/ de Londres, Til Wykes.