El mundo prefiere el consumo tradicional de TV, pero crece la demanda por Internet

Una investigación de Ericsson Consumer revela que la preferencia por los servicios en línea va de la mano con el auge de las redes sociales

El mundo prefiere el consumo tradicional de TV, pero crece la demanda por Internet

BRUNO ORTIZ BISSO
El Comercio

Los tiempos en que había un solo televisor en casa, usualmente colocado en la sala, alrededor del cual toda la familia, los vecinos o los amigos se reunían, han quedado atrás. La manera en que vemos televisión ha cambiado, no solamente por contar con más aparatos en el hogar sino por las tecnologías que, directa o indirectamente, hacen que nuestras costumbres varíen un poco.

El Ericsson ConsumerLab, laboratorio de investigación de Ericsson, compartió en exclusiva con El Comercio su estudio “Tendencias de consumo de televisión y video”, realizado entre junio y agosto de este año en 13 países de todo el mundo y más de 400 millones de televidentes.

ANÁLISIS EXHAUSTIVO
“Nuestros estudios sobre el uso que se le da a la televisión y al video no son nuevos. Los hacemos desde el 2004. Hace más de ocho años atrás las consultoras decían que las transmisiones regulares de televisión y video irían muriendo. Sin embargo, nosotros dudamos de esa afirmación, por lo que empezamos a realizar las investigaciones. Lo que encontramos es que fue sucediendo lo contrario: ahora se está consumiendo más contenido, la única diferencia es que se usan dispositivos diferentes”, explicó a este Diario Luciana Gontijo, jefa del ConsumerLab de Ericsson para Latinoamérica.

Entre los primeros hallazgos de este estudio está que, pese a que aún las transmisiones regulares de televisión siguen siendo las más preferidas, el consumo de contenido en demanda (‘on demand’), usando servicios en línea –a través de videos cortos en sitios como YouTube o viendo series o películas directamente de Internet–, sigue creciendo. Además, esto se vincula con la utilización de medios sociales ( Facebook, Twitter y otros) mientras se está viendo el contenido, lo que brinda otra manera de disfrutar la programación.

“Si quitamos las referencias de espacio y tiempo, podemos decir que hoy estamos todos en una misma sala, sentados en un gran sofá virtual. Eso solo pudo ser posible por la irrupción de las redes sociales ”, explica Gontijo.

El reporte señala que más del 40% usa alguna herramienta de medios sociales mientras ve televisión y uno de cada tres espectadores participa en simultáneo de algún chat en línea.

SIN MIEDO AL PAGO
Otro de los hallazgos importantes es que la mayoría de los consumidores tiene a la señal de alta definición (HD) como una de las características de mayor valor que desean encontrar en las transmisiones de televisión. Además, ese también es uno de los aspectos por los que estarían dispuestos a pagar.

Incluso el estudio señala que a muchos televidentes no les importaría pagar más de lo habitual si es que les dan una oferta mejorada de productos con contenido y aplicaciones novedosas.

Finalmente, la llegada de la función 3D y los televisores inteligentes hicieron pensar que se aceleraría la ‘muerte’ de las transmisiones tradicionales.

Empero, la poca adopción de estas alternativas y las incomodidades que pueden causar (la necesidad de gafas para el 3D, la poca velocidad en las conexiones web o la dificultad para contar con Internet) hacen que todavía no tengan la relevancia que la industria imaginó.

MÁS DATOS
El estudio se realizó en EE.UU., Reino Unido, Alemania, Holanda, Austria, España, Suiza, Rusia, Corea del Sur, China, Taiwán, Brasil y Australia.

Se hicieron 13.000 entrevistas, que representan las opiniones de más de 400 millones de consumidores.