No existen células madre de tipo embrionario en la sangre, concluyen científicos

Investigadores de la Universidad de Stanford dijeron que se hallaron restos de células muertas o células vivas incapaces de convertirse en otra célula

No existen células madre de tipo embrionario en la sangre, concluyen científicos

Investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford concluyeron en un estudio divulgado hoy que no existen pequeñas células madre de tipo embrionario, llamadas VSEL, en la sangre ni en la médula ósea. El estudio fue publicado en ‘Stem Cell Reports’ y replicado de inmediato por la prestigiosa revista científica Nature. PDF en inglés

Investigaciones que datan del 2006 anunciaron la detección de células VSEL (Very Small Embryonic-Like) en ratones, y estudios posteriores indicaron su presencia también en los seres humanos. Según los científicos, al provenir del embrión, las células tienen el potencial de convertirse en cualquier célula del cuerpo para reparar tejidos dañados por una enfermedad o accidente.

Investigadores de Stanford, dirigidos por el doctor Irving Weissman, usaron varios métodos para intentar detectar las células VSEL y evaluar su potencial médico. Sin embargo, encontraron que estas pequeñas partículas en las células de médula ósea de ratón no eran sino restos de células muertas, o células vivas incapaces de convertirse en otra célula.

“Nuestros resultados refutan claramente el hecho de que las células VSEL en estudios en ratones tienen el potencial de las células madre embrionarias, y arrojan serias dudas sobre su posible aplicación clínica en humanos”, dijo citado por la AFP el doctor Weissman, cuyo estudio fue publicado en internet en la revista “Stem Cell Reports” de hoy, 24 de julio.

Este estudio cuestiona el proyecto de la compañía bio-farmacéutica NeoStem (EE.UU) que pretendía llevar a cabo ensayos clínicos destinados a probar la capacidad de las células VSEL en medicina regenerativa en humanos y pretendía pedir autorización a la FDA para realizar el primer ensayo clínico en personas con enfermedades periodontales (infecciones de las encías). Esta iniciativa cuenta con el apoyo del Vaticano.