“Poderes extraordinarios” ayudan a adolescentes a lograr hazañas deportivas

Investigadores explican las razones por las que a esta edad, cuando el organismo aún está desarrollándose, es posible batir récords

“Poderes extraordinarios” ayudan a adolescentes a lograr hazañas deportivas

Las nadadoras Ye Shiwen (China) y Ruta Meilutyte (Lituania) han sorprendido en los Juegos Olímpicos Londres 2012 no solo por ganar varias competencias y obtener sendas medallas de oro, sino por conquistar estas hazañas en plena adolescencia, con apenas 16 y 15 años, respectivamente.

Y aunque existe sospecha de dopaje sobre la china Shiwen, tras batir los récords en los 400 y 200 metros, ninguna prueba ha confirmado hasta el momento tales afirmaciones del entrenador estadounidense John Leonard, quien preparó a la nadadora que perdió ante “la sirena oriental”, como se le llama ya Ye Shiwen.

El profesor John Brewer, director de deportes de la Universidad de Bedfordshire (Inglaterra) sostiene que la explicación para estas hazañas radica precisamente en la edad de la competidora. Durante los años de adolescencia –dijo- el organismo libera hormonas que ayudan al crecimiento corporal y se incrementa el desarrollo muscular y los poderes de resistencia.

“En un corto periodo, el cuerpo se somete a cambios masivos. Durante este período el desempeño de los jóvenes atletas puede a veces sufrir, pero al final esto resulta en un organismo que es capaz de un rendimiento mucho mayor”, aseguró en declaraciones que reproduce BBC Mundo.

El investigador añadió que la naturaleza de la natación, que exige un intenso entrenamiento a temprana edad, hace que los nadadores maduren prematuramente.

FACTOR PSICOLÓGICO
De la misma opinión fue el profesor Craig Williams, experto en salud y ejercicio de la Universidad de Exeter (Inglaterra). “Deportes como la gimnasia y la natación son muy exigentes técnicamente y, por lo tanto, con el entrenamiento correcto los adolescentes pueden destacarse incluso cuando no han logrado su máxima potencia”, declaró el experto.

No obstante, remarcó que el entrenamiento físico debe ir acompañado de una fortaleza mental que ayude a los atletas a manejar la presión y saber cómo desempeñarse. “Esto puede marcar una enorme diferencia”, remarcó.