RECUENTO 2012: El Galaxy S III de Samsung frenó al iPhone de Apple

La empresa coreana afrontó una ola de denuncias por violación de patentes, pero eso no la distrajo del desarrollo de productos

RECUENTO 2012: El Galaxy S III de Samsung frenó al iPhone de Apple

RONNY ISLA ISUIZA @Ronny_Isla
Redacción Online

El veredicto judicial del 24 de agosto fue una fecha que marcó a la firma coreana Samsung, pero no lo fue tanto como el jueves 3 de mayo, cuando ante una concurrida audiencia mediática presentó su novedoso smartphone Galaxy S III, un dispositivo destinado a ser uno de los rivales más serios del iPhone de Apple.

Samsung enfrentó este 2012 una serie de demandas en diversas partes del mundo por supuesta violación de patentes de sus smatphones y tabletas de la línea Galaxy. En agosto último, un tribunal estadounidense le dio la razón a la firma de la manzana y obligó a Samsung a compensarla por daños nada menos que con US$ 1.051 millones.

La compañía surcoreana asimiló rápidamente el golpe y continuó con sus planes de desarrollo. Con el éxito en ventas del Galaxy S III –se vendieron 10 millones de unidades en menos dos meses-, Samsungo continuó lanzando versiones mejoradas de productos que lograron calar en las preferencias del público.

MÁS PRODUCTOS
La Galaxy Note 2 y la tableta Galaxy Note 10 vieron la luz en el segundo semestre, al igual que sus línea de productos ATIV, compuesta por smartphones con Windows Phone 8, una tablet y dos Smart PC. Las tres últimas cuentan con el nuevo sistema operativo de Microsoft, Windows 8.

Pero si Samsung tuviera que elegir, seguramente se quedaría con el Galaxy S III como su producto más representativo delo año, y por muchas razones. La última de estas es que le permitió desbancar al iPhone de la cúspide a los smartphones más vendidos a nivel mundial en el tercer trimestre del año, según la firma de investigación Strategy Analytics.

Según las estimaciones, en dicho periodo, Samsung vendió 18 millones de unidades de Galaxy S III, frente a los 16,2 millones del iPhone 4S. El freno que le puso al teléfono de Apple pareció una sutil venganza ante la avalancha de demandas que debió hacer frente este año, con distinta suerte en varios países.