Los 10 nombres más raros de programas de la TV peruana

Recuerde estos espacios televisivos que destacaron por sus bizarras denominaciones

Los 10 nombres más raros de programas de la TV peruana

DANIEL MEZA
Redacción online

Es probable que se acuerde del nombre del espacio porque era rarísimo, pero quizás sepa poco sobre qué trataba o quienes lo conducían. Aquí le refrescamos la memoria con los nombres más bizarros de los programas de nuestra televisión.

1. Obab-baba luba-balap-bam bum (1993-1994): Marisol García, Percy Vegas y Elizabeth Gadea, y un eléctrico Koko Giles animaban este programa concurso familiar (sabatino) de nombre alucinante con el que querían competencir (sin éxito alguno) a “Trampolín” de Augusto Ferrando. Era curioso ver cómo los cuatro conductores repetían el prolongado título –totalmente descoordinados- y mandaban con el mayor entusiasmo a los “Obaba comerciales”. Dios mío.

2. El Michi Show (1994): No se llamaba ‘Minishow’ o ‘El gran show’, sino “Michi Show”. Con una fugaz existencia, este programa de gracioso nombrecillo ocupó al carismático ‘Rulito’ tras varias temporadas al frente del “Triki Trak”. El nombre tenía una razón: aplicaba la antigua técnica de los cajones verticales –al estilo del juego de tres en raya- en los que se colocaba a cada concursante (generalmente un farandulero) a responder las preguntas cruzadas de ‘Rulito’. No pasó ‘ni michi’.

3. El capitán Cachirulo y los galácticos (1979): Rarísimo título, que fue el último intento del mexicano Rodolfo Rey ‘Cachirulo’ (tras haber fallecido su hermano Ramón o ‘Copetón’) por volcar su experiencia con los niños apoyado en una idea futurista (recuerde a los marcianitos) y en su célebre frase “un bechito para mis chinguenguenchones”, según recuerdan historiadores de la tele como Fernando Vivas. El espacio duró muy poco, pero…¿cómo olvidar ese nombrecito?

4. El Triki Trak (1986-1992): Pese la rareza del nombre, este programa nacido en América Televisión fue un éxito total y encajó bien en el fin de semana televisivo en aquellos tiempos. Sonia Oquendo y ‘Rulito’ Pinasco alcanzaron buena acogida del público con sus secuencias al estilo de “Los New Kids on the Block peruanos”. Lo que llenaba de intriga era la etiqueta de su programa, que a propósito, tenía el mismo nombre del muñeco mascota del espacio de concursos.

5. Amor, amor, amor: ¿A quién se le ocurre? El espacio conducido por Sofía Franco y ‘Peluchín’ explicaría su rótulo por sus inicios. Los “tres amores” eran supuestamente Carlos Cacho, Jeanine Leal y Sofía Franco, tres conductores que hablaban de los chismes de la farándula. Pero poco a poco se demostró que lo que menos había en el espacio de Canal 2 era “amor”, pues se especuló de un lío entre Sofía y Cacho, lo que provocó la salida de la rubia. Y ya no fueron tres, si no dos. Sofía volvió y hoy conduce con ‘Pelu’. ¿Y si se llaman “chismes, chismes, chismes” o “farándula, farándula, farándula”?

6. Dame que te doy (2011-¿?): A los productores de este programa-concurso se les ocurrió una frase que despertó más de un comentario malintencionado para Gian Piero Díaz y Renzo Schuller (el ‘amigo’ de Magaly Solier), quienes –además de tener un rarísimo nombre- saltaron al aire con una producción que sucumbió ante las novedades de “Habacilar” y “El último pasajero”. Al final, estos programas terminaron “dándole duro” a ellos mismos en el ráting. Pero han prometido volver. Veremos en qué acaban…

7. Galaktiazon (2003): Una buena intención (con un nombre casi ininteligible) de programa infantil conducido por la angelical brasileña Brenda Carvalho, en Panamericana. Sucumbió rápido por bajo presupuesto y mal momento del canal. La idea consistía en que la brasileña se embarcaba en una misión para llevar diversión a la galaxia. Pero ni el ‘Excuadrón’, ni ‘Torgo’, ni ‘Tonka’ ni ‘Topatangui’, ni otros muñecos raros del programa lograron pegar, ni nuestra querida Brenda se desprendió de su acento brasileño en sus intentos de conquistar a los pequeños. Aunque es relati, quizás sí hubiera funcionado con Julinho…¿o no?

8. Hombres trabajando para ellas (2010-2011): Con este nombre, larguísimo y caprichoso, se lanzaron los maduros Ricky Tosso, Lalo Martins, Javier Echevarría y Marcelo Oxenford a entretener a las amas de hogar en el horario matutino. Pero tres de estos no pudieron trabajar “para ellas” tanto tiempo (¿se aburrieron?) y le dejaron el lugar al pequeño y movedizo Christopher Gianotti. Una buena pregunta sería, ¿qué resultaría si el productor Christian Andrade lanza “Mujeres trabajando para ellos”?

9. Oky Doky (1995): Este espacio de Red Global tenía por nombre el diminutivo del vocablo anglo ‘okey’ –nadie sabe porqué- y evocaba nominalmente (¿Oky=oca?) al “Juego de la oca” español. “Oky Doky” era otro de esos olvidables espacios de concurso conducido por la linda Lolita Ronalds y un principiante Carlos Galdós, quien más tarde triunfó en la radio y calificó de “desastre” su fugaz paso por el programa que lo catapultó. El más ingrato…

10. Chiki Boom (2003): Colorida y excéntrica propuesta del maquillador Carlos Cacho luego de su primera versión de “Mil Disculpas”, siempre acompañado de la bella y dulce argentina Laura Borlini. En ese espacio, Cacho se dedicaba a rajar de los últimos chismes y tildar de “angurriento” a quien no le gustaba, cuando en realidad, lo más angurriento era el nombre del programa.