Aerosmith en Lima: la relación amor-odio entre Steven Tyler y Joe Perry

Las constantes riñas entre el cantante y el guitarrista, ambos astros del rock, costaron la ruptura de la legendaria banda en más de una ocasión

Por Daniel Meza

Para llegar a consolidarse como la legendaria banda que aún lo es, Aerosmith ha tenido una accidentada historia en la que sus dos principales componentes, los astros Steven Tyler y Joe Perry, fueron protagonistas principales.

El primero, un vocalista con una personalidad estupenda que combina perfectamente la agresividad, la locura y la voz para ser el líder del grupo. El otro, un complemento idóneo para Tyler, de aptitud endiablada para la guitarra, sumada a la genialidad creativa de letras para sus canciones.

Fue así que, con la presentación de su tercer y cuarto disco, “Toys in the Attic”(1975) y “Rocks” (1976), alcanzaron un nivel estelar jamás esperado.

A fines de los setenta, y subidos al carro de la fama, el alcohol y las drogas trastornaron psicológica y físicamente a Tyler y Perry, y los llevó a cometer una infinidad de locuras, ganándose a pulso el apodo de “Toxic twins” (Los gemelos tóxicos). Se dice que agarraron la mala costumbre de destrozar camerinos y lanzar televisores contra el suelo o la piscina del hotel donde se alojaban.

LA ADICCIÓN, UN GRAN PROBLEMA POR SUPERAR
Para la grabación del disco “Draw The Line” (1977), el grupo quiso superar su mal estado. Se encerraron en un monasterio para no tomar drogas. Pero Steve no tuvo fuerza de voluntad y volvió a caer, generándole una gran confusión a Perry.

Con peleas detrás y sobre el escenario –hablaban a los medios por separado- el grupo se caía, al igual que sus líderes. Dicen que en una ocasión, Perry le partió la guitarra en la boca a Steve.

Fue entonces que se dio la primera disolución del grupo. Ya en 1984, extrañándose el uno al otro, se volvieron a integrar. Pese a que su disco de vuelta, “Done With Mirrors” de 1985, fue recibido con críticas, al año siguiente Tyler y Perry fueron aplaudidos por “Walk this Way”, tema que cantaron con los raperos Run-DMC.

LA CAÍDA DE STEVEN FUE UN DURO GOLPE PARA AEROSMITH
Muchos años después y ya consolidados como una de las mejores bandas de rock de todos los tiempos, con geniales discos como “Get a grip”, “Nine lifes” y buenas recopilaciones, la segunda ruptura se dio por algo más fortuito. En el 2009, Steven, en un recital que brindaba en Dakota del Sur en los Estados Unidos, intentó realizar una pirueta sobre el estrado y esto le llevó a sufrir una aparatosa caída, lo que le ocasionó duras lesiones en la rodilla y en los pies.

Desde ese día, Aerosmith suspendió sus giras y presentaciones y un frustrado Perry dijo a los medios que la banda buscaría un reemplazante. Según los medios, Steve se dedicaría a proyectos personales como escribir su libro mientras durase su rehabilitación. Además, se tendría que recuperar de una adicción a analgésicos.

LAS PROPUESTAS DE PERRY
Perry propuso y también se escucharon varios nombres como posibles reemplazantes de la clásica banda, entre ellos Tom Jones, Mark Slaughter o hasta Lenny Kravitz, quien se negó tajantemente por ser amigo familiar de Tyler, según recogió la revista Rolling Stone. Hasta el mismo Steve y su abogado amenazaron con demandar a Perry si lo reemplazaban.

Lo cierto es que fans y críticos coincidieron que la banda jamás volvería a ser lo mismo sin su vocalista original. “Steven Tyler es Aerosmith”, coincidieron, destacando el sello de personalidad que le imprimía el excéntrico y talentoso cantante a la banda.

EL REGRESO
Finalmente, en un video publicado por el mismo website del grupo, Steve apareció más que recuperado junto a Perry, Brad Whitford y Joey Kramer anunciando su esperado regreso. “Acabo de hacer una audición y me dieron el trabajo”, señaló el legendario Steven con un sarcasmo que evidenciaba su buena salud. Desde el anuncio de su gira por Latinoamérica y la mención de Lima entre sus principales sedes, miles de fanáticos peruanos sueñan con el concierto que vendrán a ofrecer a nuestra capital este 22 de mayo en la explanada del estadio Monumental.