Alberto Ísola: "Para crear a Mark Rothko pensé en un castor"

El experimentado actor hace gala de su talento y profesionalismo en “Rojo” puesta en escena de Juan Carlos Fisher

SONIA DEL ÁGUILA @soniahafid
Redacción Online

Considerado por reconocidos actores y directores como uno de los exponentes más importantes del teatro peruano, Alberto Ísola viene haciendo gala de su desmesurado talento y profesionalismo en “Rojo”, donde da vida con envidiable ingenio al celebrado pintor abstracto Mark Rothko.

Para Juan Carlos Fisher, realizador de “Rojo”, dirigir a Ísola es además de un “gran honor”, “un sueño hecho realidad”. Ricardo Blume está convencido de que Ísola ha alcanzado con Rothko una marcada madurez actoral. Jason Day en tanto, considera que ver al experimentado actor interpretando al egocéntrico pintor letoniano, es lo más cercano a ver en el escenario al galardonado actor neoyorquino Al Pacino. Elogios, que el notable artista peruano agradece, pero no cree merecer. Solo se limita a rememorar aquella frase que pronunció Christopher Plummer al recibir su Óscar: “Moriré en el escenario”.

Con “Rojo” cumplió el sueño de Juan carlos Fisher de dirigirlo.
Siempre habíamos querido hacer algo juntos y no encontrábamos la obra, hasta que apareció “Rojo”. Y lo otro es mi pasión por Mark Rothko como pintor. Hacer esta obra me llena de felicidad y que haya tenido el éxito que tiene, siendo una obra no tan fácil, me hace pensar que a veces subestimamos al público. Pensamos que las obras difíciles no van a funcionar y no siempre es así. El teatro tiene una magia muy particular que hace que uno se conecte con los personajes.

Con esta obra ha alcanzado un punto bastante alto en su carrera. ¿Qué se viene después?
Es bastante alto. No sé qué es lo que voy a hacer después, va a ser difícil encontrar algo que me traiga tantas satisfacciones.

¿Qué le produce satisfacción?
La capacidad y disposición de hacer cosas nuevas, la oportunidad de trabajar con gente nueva sin dejar de lado los directores consagrados. En este trabajo donde cada vez los riesgos son más grandes la exigencia es mayor y eso me gusta. No hay que quedarse sentado.

Jason Day dice que en “Rojo” usted es lo más cercano en el escenario a Al Pacino.
Un poco fuerte eso porque Al Pacino es un actorazo. Lo que me une a actores como Al Pacino o Meryl Streep más que el talento porque ellos son actores excepcionales es la disposición a arriesgar. Son dos actores que además de su talento tienen la capacidad de ponerse siempre nuevos retos y creo que eso es lo más importante. Me encantaría que en el futuro hayan cosas más exigentes como esta.

¿Qué significa la actuación en su vida?
Es una manera de vivir, más que una profesión. Yo paso la mayor parte de mi vida haciendo teatro, es una manera de contactarme con los demás y creo que una de las cosas que más me emociona es poder entrar en la vida de personas que uno ni siquiera conoce. Tiene una intimidad muy grande, además es un riesgo, cada noche es una tensión bonita.

Con tanta entrega y tiempo que le dedica al arte, ¿habrá descuidado su vida sentimental?
No la he descuidado, tampoco la he dejado de lado. Es cierto que este trabajo tiene sus exigencias, pero no he dejado de lado ese aspecto de mi vida.

¿Piensa tener hijos o casarse?
No pienso en nada de eso todavía… Uno encuentra la manera, igual es difícil, porque este es un medio muy exigente, pero no, aún no pienso en eso.

¿Piensa jubilarse alguna vez?
Como dijo Christopher Plummer cuando le dieron el Óscar: “Me voy a quedar muerto en un set, en el escenario”, porque esta es una carrera que nunca se jubila.

Es de los pocos artistas que trabajan mucho en la creación de sus personajes. ¿Cómo los construye?
Siempre de la misma manera. Por ejemplo este (Mark Rothko) es un personaje que siempre existió. Hay una ventaja y un peligro. La ventaja es que había fotos y mucho material de gente que lo conoció, y el peligro radica en que uno puede armar un muñeco de cera y lo que se tiene que hacer es un personaje real.

¿Es verdad que basa sus personajes en animales?
Parto de una lectura muy puntual del guión, luego hago una investigación sobre el mundo del personaje, después busco cosas en mi propia experiencia, como recuerdos, imágenes, y sí, a veces trabajo con animales. Es un ejercicio que no lo uso siempre, acá (para dar vida a Mark Rothko”) me ayudó bastante, pensé en un castor, un animal agresivo y tenso.

En su extensa trayectoria artística ha desarrollado personajes complejos como el Virrey Manuel de Amat y Juniet en “La Perricholi” o el que actualmente hace en “La Tayson, corazón rebelde”: Damián Sánchez-Concha. Sin embargo, considera que Mark Rothko es el que más le ha costado interpretar. ¿Por qué?
Porque es muy diferente a mí. Pero, en lo general, todos los personajes son difíciles, nunca he sentido que un personaje es fácil. Precisamente el que estoy haciendo en “La Tayson, corazón rebelde” me parece interesante. Es un hombre débil, sin escrúpulos, pero letal.

¿En qué animal se inspiró para crear ese personaje?
Como no es un malo del todo, la imagen que se me viene es una malagua. Se cree que esas medusas que flotan tranquilamente en el agua no te hacen nada, pero al final te pican.

¿Siempre quiso ser actor?
Quise ser director de teatro. Yo estudié dirección, pero en la universidad que estudié me dieron clases de actuación y fue algo muy bueno. También enseño, y me encanta, porque me complementa y me hace pensar mucho sobre mi trabajo. Los mejores críticos son los alumnos.

¿Qué no haría como actor?
Algo que vaya contra mis principios. Si tuviera que hacer una obra donde los planteamientos tienen que ver con una mirada reaccionaria frente a las cosas, racista, machista, homofóbica, etc, no lo haría. Tengo que comulgar con lo que estoy haciendo. El personaje tiene que darme la oportunidad de descubrir algo como ser humano. No me gusta un personaje cliché.

¿Qué opina del trabajo de Marco Zunino en Broadway?
Me dio una felicidad enorme. Además de su capacidad y gran talento, Marco es realmente una persona que trabaja con esfuerzo y dedicación. Merece todo lo que tiene. A fin de año voy a dirigirle un musical que se llama “Compañía”.

¿Y luego de “Rojo” qué se viene?
Voy a dirigir en junio “La falsa criada”. Es una obra del director francés Marivaux, donde está Leonardo Torres, Norma Martínez, Miguel Iza, Christian Ysla, entre otros. Es una obra muy particular, interesante, sobre el amor y el dinero.

NOTA:
La temporada de “Rojo” culmina el 10 de abril en La Plaza de Larcomar. Va de jueves a martes a las 8:00 p.m. y los domingos a las 7:00 p.m.