Alistan estreno de filme chileno que hablará de la hidalguía de Miguel Grau

El director Elías Llanos brinda detalles de esta película que es considerada la más cara de la historia de Chile

Por José Puga Poco después de las 6 de la mañana del 21 de mayo de 1879, la tripulación de la corbeta chilena Esmeralda, incluido el capitán Arturo Prat, escuchó el cañonazo de la goleta Covadonga que advertía la presencia del enemigo en el puerto de Iquique. El monitor Huáscar, al mando de Miguel Grau, y la fragata Independencia aparecían en el horizonte como una presencia imponente decidida a levantar el bloqueo sobre el entonces puerto peruano. Son estas 24 horas antes del Combate de Iquique las que componen la película más cara de la historia de Chile: “Esmeralda 1879”, que cuenta con un presupuesto de 7 millones de dólares y con más de mil personas dentro de su equipo de producción. Filmada en las ciudades de Santiago de Chile, Valparaíso e Iquique, este largometraje de una hora y media ha reclutado sorpresivamente a un actor chileno (Roberto Prieto) en el papel del Caballero de los Mares y llevará a la pantalla grande, además, a otras figuras históricas como Diego Ferré y Melitón Carbajal. El parecido de Prieto con Grau es tal que fue designado sin necesidad de un cásting. “No quería un hombre pasivo, sino alguien que levantara los ánimos de su tripulación”, expresó Elías Llanos, el cerebro detrás del filme, sobre este personaje, que será, sin duda, el más visible ante los infaltables ataques chauvinistas. “En Chile se dice que Grau era un caballero porque fue muy respetuoso con el cuerpo y la familia de Arturo Prat. Eso va más allá de las diferencias que tengamos ambos países”, agregó el cineasta chileno encargado de la dirección, el guion, la investigación, producción y composición de los temas del filme. Asimismo, tiene claro que debe tratar de alcanzar la neutralidad para alejarse de los ataques y, sobre todo, por una cuestión de rigurosidad. “No he querido meterme en lo político. No estoy utilizando ningún lenguaje agresivo, sino miradas e intenciones. Busco un análisis más cenital del combate”, afirmó Llanos quien dice que utilizará voces en español neutro y se alejará del mal sabor que dejó el documental chileno “Epopeya”. “Yo no hago televisión ni soy periodista y creo que “Epopeya” fue un poco sensacionalista. En ese documental no están narrados hechos puntuales, mientras que aquí hemos delimitado la película a un episodio exacto. Estamos más enfocados en el lado estratégico y no en lo sociopolítico”, acotó Llanos, quien se encuentra rodando las últimas tomas del filme que se estrenará a mediados de año en Chile y en el Perú. *MIRADA VIRGEN* Cabe destacar que esta película es narrada a través de los ojos de un joven grumete de nombre Wenceslao Vargas y otros cuatro niños. Ellos son testigos de las condiciones de vida a bordo de la Esmeralda, hasta que el ataque del Huáscar siembra el pánico entre la tripulación chilena. “La ficción proviene del barco chileno. El narrador será un niño que fue el último en subirse a la Esmeralda y ha sido además el último en morir de todos los testigos. Un hijo suyo, que está vivo y que tiene cerca de 82 años, ha sido nuestro nexo directo”, afirmó Llanos, a quien le ha tomado unos cuatro años realizar este proyecto que cuenta, además, con dos réplicas exactas de los navíos. “Nos hemos basado en fotos de la época y planos de modelos iguales a los originales. Por ejemplo, el Huáscar ha costado dos millones de dólares y la Esmeralda casi tres. ¡He medido hasta la cama de Grau! (ríe)”, expresó el director, quien también dedicó el mismo tiempo para crear los vestuarios. “Solo el uniforme de Miguel Grau tuvo un costo de mil dólares. Tenía que ser perfecto”, agregó con orgullo. Solo falta la cuenta regresiva para el estreno de este largometraje que, sin duda, será la película de combate más ambiciosa jamás hecha en América Latina. No vale entrar a la sala de cine con ánimo patriotero.